Museo Casas Reales

24 horas en Santo Domingo

En una ciudad a la que normalmente la mayoría de los viajeros llegan de paso de camino hacia otras regiones de la isla, nosotros hemos hecho el siguiente recorrido en un día:

Cuadro pintura naif dominicana. Copyright Hernando Reyes
Cuadro pintura naif dominicana. Copyright Hernando Reyes

09.00 Un desayuno muy colonial

Para nuestra noche en Santo Domingo hemos escogido el hotel con mayor solera de toda la ciudad, el Hostal Nicolás de Ovando de la cadena francesa Sofitel. Ubicado en un casco histórico declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, este cinco estrellas ocupa tres casas de piedra del período colonial. En la más antigua de ellas –construida en 1502- vivió el que fuera gobernador de la isla y cuyo nombre lleva este establecimiento. La calle sobre la que se encuentra el hotel es la famosa de “Las Damas”, la primera vía adoquinada erigida en el Nuevo Mundo.

Un abundante y sofisticado desayuno buffet nos permite hacernos con las fuerzas necesarias que necesitaremos en una jornada llena de cosas por descubrir.

Patio del Hostal Nicolas de Obando. Dopyright hostal Nicolas de Ovando, Sofitel.
Patio del Hostal Nicolas de Obando. Dopyright hostal Nicolas de Ovando, Sofitel.

10.15 Visita del Museo de las Casas Reales

A escasa distancia del hotel se encuentra este museo, uno de los más visitados de la ciudad. Durante la época colonial este edificio fue sede de la Real Audiencia; en él operó el primer tribunal de las colonias españolas y en su interior moraron gobernadores y Generales Capitanes. En 1976 y coincidiendo con una visita del rey Don Juan Carlos I de España a esta isla de La Española, el inmueble se convirtió en el Museo de las Casas Reales. Son veinte magníficas salas las que narran la historia de esta nación caribeña.

11.15 Paseo en coche de caballos por el casco histórico

Recorrer la zona colonial en coche de caballos nos ofrece una imagen descansada y fresca (sobretodo por el sol a esta hora del día) de un barrio que aúna verdaderas joyas de la época en que la corona española regía los destinos de la Dominicana. Casonas y palacetes, plazuelas y rincones con encanto; las ruinas del monasterio de San Francisco de Asís, el Alcázar de Colón que perteneciera a Don Diego Colón, hijo del descubridor o el palacio presidencial en los límites de la ciudad vieja, e inspirado en el estilo neoclásico de la Casa Blanca, son algunos de los atractivos que se disfrutan pausadamente desde el carruaje.

Cochero de Santo Domingo. Copyright Hernando Reyes
Cochero de Santo Domingo. Copyright Hernando Reyes
Alcazar de Colón. Copyright hernando reyes
Alcazar de Colón. Copyright hernando reyes
Ruinas del Monasterio de San Francisco. Copyright Hernando reyes
Ruinas del Monasterio de San Francisco. Copyright Hernando reyes
Palacio presidencial de Santo Domingo. Copyright Hernando reyes
Palacio presidencial de Santo Domingo. Copyright Hernando reyes

Apearse en la Puerta del Conde nos permite proseguir a pie por la peatonal Calle Conde, la vía comercial más importante del casco antiguo.

12.30 Visita a la Catedral Primada de América

Construida entre 1514 y 1546 goza el título de Primada de América, por ser la primera en erigirse en estas tierras. Con ella también llegaría el estilo gótico a la América española: cuenta con una nave central y dos laterales además de catorce capillas llenas de pinturas coloniales, diversas obras artísticas, las lápidas con los restos de los arzobispos de la era colonial… Sus dos espacios más visitados son la Plaza de Armas y la Plazoleta de los Curas.

Catedral de Santo Domingo de Guamán. Copyright Hernando Reyes
Catedral de Santo Domingo de Guamán. Copyright Hernando Reyes

13.30 Almuerzo dominicano en el Mesón de Bari

En la esquina de la calle Hostos y la calle Salomé se encuentra este restaurante que ostenta la fama de ser lo más refinadamente criollo de la zona histórica. Tres décadas de “lleno completo” avalan la tradición gastronómica de un establecimiento que sobresale por la excelente relación calidad precio y que tiene la fama de contar con los postres más deliciosos de la ciudad. Pescados y mariscos destacan en una carta donde el cabrito, una deliciosa especialidad isleña, también está incluida. Como aperitivo recomendamos sin duda sus deliciosas empanadas.

Restaurante mesón de Bari, Santo Domingo. Derechos Mesón de Bari
Restaurante mesón de Bari, Santo Domingo. Derechos Mesón de Bari

15.00 Museo del Hombre Dominicano

En la llamada “Plaza de la Cultura”, un enorme espacio en la ciudad moderna donde se agolpan varios museos, escogimos el del Hombre Dominicano por ser el recinto que mejor cuenta la historia de los habitantes de estas islas a lo largo de los años. Objetos taínos y varias muestras de los diferentes vestuarios del carnaval insular explican, junto con instrumentos musicales, cerámica y joyería precolombina, los aspectos culturales más relevantes de un país amable y variado.

Indios en la época de la conquista. Cuadro del Museo del Hombre Dominicano, Santo Domingo. Copyright Hernando Reyes
Indios en la época de la conquista. Cuadro del Museo del Hombre Dominicano, Santo Domingo. Copyright Hernando Reyes

16.30 El Faro Colón

Este macro monumento, acompañado por la polémica desde sus orígenes, fue erigido para celebrar el quinto centenario del Descubrimiento de América y fue inaugurado en 1992. Lo más divertido para nosotros es que aunque su principal atractivo es que en él reposan los restos de Colón, nadie tiene certeza de ello. Tras ser enterrado en España, los restos del marino viajaron varias veces entre Europa, Cuba y República Dominicana. Si bien la duda nos divierte, reconocemos que el mausoleo es descomunal por “donde se le mire”, incluso, a nuestro juicio, algo desproporcionado para un país con tantas carencias sociales.

Fachada del Fuerte Colon. Santo Domingo, República Dominicana. Copyright Hernando Reyes.
Fachada del Fuerte Colon. Santo Domingo, República Dominicana. Copyright Hernando Reyes.

17.45 Caminata por el malecón

Recorre casi la mitad de la ciudad extendiéndose por toda la costa. Su principal símbolo es un gran obelisco que ha sido pintado con mariposas por la artista plástica Amaya Salazar. Sobre esta avenida se localizan los principales hoteles de cadenas internacionales y muchos restaurantes, discotecas y cines. Los domingos se transforma en una vía para el recreo, el deporte y las bicicletas, gracias a un proyecto denominado “Malecón Libre”, emprendido por el mismo ayuntamiento de la ciudad que, cerrando el tráfico vehicular, amplía las zonas de ocio. En las cercanías del centro, la pequeña zona de Güivia alberga máquinas para el ejercicio físico, todo un gimnasio al aire libre sin coste alguno; una mini playa y un gran parque infantil.

Vendedor Ambulante, Santo Domingo. Copyright Hernando Reyes.
Vendedor Ambulante, Santo Domingo. Copyright Hernando Reyes.

19.00 Terraza de El Conde

En una de las esquinas de la Plaza Colón en el casco histórico se encuentra este mítico restaurante bar, que también tiene habitaciones de hotel en las plantas superiores. Sentarse en su terraza con vistas a la plaza, es toda una liturgia. Pedir una presidente helada, la cerveza nacional, es lo más importante de este ritual que tiene por anfitrión al lugar que todos quieren visitar. ¿Porqué? Probablemente por su señorío y su tradición de tertulia y encuentros de prestantes personalidades a lo largo de muchas décadas.

Terraza del Restaurante El Conde, Santo Domingo, República Dominicana.
Terraza del Restaurante El Conde, Santo Domingo, República Dominicana.

21.30 Cena en La Barrica

En la capital mundial de la bachata y el merengue ponemos el punto folclórico en este sport bar dedicado al picoteo y a la música. Un divertido sitio concurrido mayoritariamente por locales –fue precisamente mi guía Juan Pablo quien insistió en llevarme para que disfrutara del verdadero “sabor” local-, quienes acuden a mover el cuerpo de la forma que mejor saben… y que sólo un caribeño de verdad consigue. Lo más curioso es que los camareros de La Barrica van vestidos de cowboys, un “mix”, como poco, curioso.

Foto cedida por La Barrica. Santo Domingo, República Dominicana.
Foto cedida por La Barrica. Santo Domingo, República Dominicana.

Una parrillada, unas cervezas y mucha alegría, sirven de abrebocas a lo que ofrece la noche de esta urbe llamada Santo Domingo de Guzmán.

23.30 La noche más “trendy”

Ya entrados en calor pasamos a la noche más cosmopolita en la misma zona de la “Venezuela”, una avenida atestada de lugares de marcha y rumba, que en los fines de semana es un verdadero hervidero de ritmos de todo el mundo. Nos decidimos primero por Energy un tecno bar con la fauna más trendy de la ciudad. Para nuestra sorpresa, aquí los más modernos fuman cachimba (a la que por cierto llaman juka). Hay que ver qué cosas tiene el trópico…

Foto cedida por Euphoria, Santo Domingo, República Dominicana.
Foto cedida por Euphoria, Santo Domingo, República Dominicana.

Terminamos la noche en lo más “in” de la ciudad: la discoteca Euphoria. Música electrónica además de tropi-tecno y un espectáculo del “hombre traga fuegos”, nos deleitan a la vez que nos sorprenden.

3 comentarios sobre “24 horas en Santo Domingo”

  1. Cansado de post que se repiten entre un blog y otro os escribo para daros la enhorabuena por la originalidad de vuestras recomendaciones, itinerarios y concepto de viaje.
    Este relato me resulta muy atractivo por cercano, lugar desconocido y aparentemente muy apetecible.

  2. yo visité esa región el año pasado,y también me sorprendió su agreste belleza,su frondosidad,y su hermoso patrimonio (Monsanto en especial).Me alojé en Monfortinho,en el hotel Boavista,más sencillo que los que citas,pero con una atención sobresaliente,y uno de los desayunos caseros mejores que haya probado nunca.En cuanto a las instalaciones,zona urbana,etc,se encuentra,lamentablemente,en un estado de abandono que también me sorprendió:se ve que conoció tiempos mejores.Pero esto es algo general en Portugal,es realmente deprimente ver tanta desidia,tanto abandono,dueños como son de un patrimonio histórico tan rico.

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