FotoPradoyNeptuno

Café

La mujer
Va todos los días a un café
En el café hay buena música
Hay buen café
Hay buen ambiente
Sueña con ir a bailar
No le gusta ir a bailar sola
Le gusta la música
Que ponen en el café
El café se llama Prado y Neptuno
Es un café
Argentino-cubano-colombiano
La dueñas se llaman
Anita y Sandra
En el café venden habanos
En el café se puede fumar
La gente que va al café fuma
Fuma habanos
Fuma cigarrillos
La mujer fuma Kool Midls
Mentolados suaves de cajetilla azul
No tiene que salir a fumar al andén
No tiene que helarse frente a la puerta
La mujer vive en Neptuno
También en Prado
Prado y Neptuno
Es una esquina de la Habana
Muy famosa
Los habanos vienen de la Habana
Los tabacos son los habanos
Los habanos son tabacos cubanos
Explica Anita
A la mujer
Ana es argentina
Sandra es colombiana
Venden tabacos
Café
Ron
Y ensaladas
El café es también un bar
Es cómodo
Es bonito
La gente que trabaja en Neptuno
Es amable
La mujer vive en Neptuno
Neptuno queda en Recoleta
La mujer vive en babia
Babia no queda en Recoleta
Queda en la neurona de la mujer
La mujer escribe
Todos los días en el café
En Buenos Aires es común
Escribir en los cafés
Es común leer en los cafés
En casi todas las esquinas
De Buenos Aires
Hay un café
Es una tradición ir al café
En el café se lee el diario
No se lee el periódico
La mujer es adicta
A los crucigramas
Todos los días
Hace el crucigrama
Le encantan
Los juegos de palabras
Le gusta trabajar
Le gusta jugar
Con las palabras
Las palabras
No le parecen sagradas
No le parecen intocables
Las necesita para escribir
Cuando escribe
Tiene miedo
De usarlas mal
Cuando habla
No les tiene miedo
Pero no tenerles miedo
Puede ser un problema
La mujer las usa
Cuando no debe
A la mujer le gusta hablar
Le gusta la música
De las palabras
Le gusta la música
Sin palabras
Adora a Mozart
A Schubert
A Beethoven
Es adicta a la música
Le gusta toda la música buena
Llama buena
A toda la música que le gusta
Piensa que no puede
Vivir sin música
Le encantan los boleros
Le encantan las rancheras
Le gustan los Beatles
Le gustan los Rolling Stones
Es fan de Jorge Negrete
Le hubiera gustado casarse
Con Agustín Lara
Odia a María Félix
Le tiene envidia total
Envidia de la mala
No existe envidia de la buena
Envidia de la peor
La Doña fue novia
De sus dos ídolos
La mujer no sabe cantar
Le hubiera gustado
Que Lara le hubiera
Compuesto María Bonita
Por eso odia a la Félix
Era divina
¡La muy chingona!
Cuando niña
La mujer quería ser cantante
Cantante de un bar
De mala muerte
Cantante de cantina
Le hubiera gustado
Tener la voz de Chavela Vargas
Le hubiera gustado
Cantar
Usando un vestido
De lentejuelas
Negro o rojo
Muy ajustado
Ceñido al cuerpo
Tener
Una voz aguardientosa
Una cintura de avispa
Maquillarse mucho
Pintarse los ojos
Como una tigresa
Los labios muy rojos
Las uñas muy largas
Muy rojas
Usar vestidos muy escotados
Bailar como La Tongolele
Tener un club de fans
O le hubiera gustado
Ser camionera
Manejar un camión enorme
Una tracto mula
En Argentina
Se llama un camión
Con acoplado
Andar durante horas
Por las carreteras
Con el radio prendido
Con la radio encendida
Oyendo música
Manejando
Muy despacio
Manejando
Por las montañas
De Colombia
Mirando los paisajes
Parando a dormir
En hoteles de mala muerte
Hoteles de buena vida
Para bailar con los camioneros
Para dormir en cualquier parte
“Tiene alma de putaaaaa”
Le gritaba el hermano mayor
La mujer nunca hizo nada
Para contradecirlo

8 comentarios sobre “Café”

  1. Bebela, leyendo esto he recordado nuestras tardes de whisky en Buenos Aires. Qué orgullo tenerte de colaboradora. El poema tiene esencias de un pasado que puedo imaginar perfectamente… Por cierto, a mi también me encantan las rancheras.

  2. Deseo que esta mujer escriba pronto otra vez. Si a través de cada post viajero vamos descubriéndola, no culminaremos nunca de viajar, cosa que entre otras, es lo que pretendo suceda en mi vida.

  3. De seguro el living de tu departamento se convierte en la mejor cantina de Buenos Aires donde entre humos y aguardientes, espontaneos te dedican una ranchera.

  4. Como me hubiera gustado conocerte en ese Bar…la descripción es fantástica…y no es que sea un fetichista de las palabras, pero a veces las palabras son mas fuertes que los pensamientos que engendran y las emociones que se desencadenan.

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