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Y este cuento no ha acabado

Museo ABC, Madrid

Se cree que asirios y babilonios fueron los pioneros en la escritura de cuentos infantiles. Desde entonces casi todas las culturas los han utilizado como un método de entretenimiento, diversión y enseñanza. En nuestro imaginario abundan muchos de ellos, y antes de aprender a leer sus ilustraciones nos cautivaban. El Museo ABC de Madrid expone una serie de carteles infantiles realizados por ilustradores contemporáneos que dan un nuevo aire a los “cuentos clásicos” en una muestra llamada: “Y este cuento no ha acabado”.

Texto: Hernando Reyes Isaza
Fotos: ALTUM

No cabe duda que los cuentos han jugado un papel decisivo en nuestro desarrollo como especie. El Museo ABC de Madrid de dibujo e ilustración, consciente de ello, y fomentando la lectura en los niños, expone en su sede de la calle Amaniel una muestra de 32 obras de las cuales, 21 son dibujos originales y 11 reproducciones de alta calidad. La entrada es gratuita y estará en el museo hasta el 9 de julio de 2017.

Exposición de cuentos a la venta en el Museo ABC

Todas ellas pertenecen a ilustradores contemporáneos de la colección “Colorín Colorado” publicada por Edelvives. Además, hay otras secciones de documentación: las personas gracias a las cuales los cuentos llegaron a nuestros oídos; una infografía sobre las conexiones entre obra y autores; la huella de los cuentos populares en la música y el cine; y, por último, ejemplares pop up de ediciones antiguas de la colección privada de Antonio Escamilla Cid (Montalbo, Cuenca). Así, con esta oferta, el visitante podrá hacerse una idea de la evolución de los cuentos a través del tiempo y el espacio.

Detalle del cartel oficial de la muestra “Y este cuento no ha acabado”

Muchas veces cuando pensamos en cuentos conseguimos vislumbrar el futuro pero también nos permite dotar de sentido al pasado y al presente. Necesitamos los cuentos para ensayar la vida y, al mismo tiempo, mantener intacto su misterio.

Ilustración de la exposición del Museo ABC

Esta es una invitación para adultos y para niños a la vez, para que adentrándose en esta sala consigan hacer su propio viaje, no solo por los cuentos, sino también por los recuerdos que despiertan. En ellos encontrarán secretos revelados, curiosidades, datos históricos, pero sobre todo el irresistible placer de los anhelos.

Muchos escritores, algunos de ellos del principio del renacimiento, rescataron la cuentística de la tradición oral, y se piensa que fueron fuentes de inspiración para Charles Perreault o para los alemanes hermanos Grimm con cuentos como “La Cenicienta”, “El gato con botas”, o “El pájaro encantado”.

Cartel de El gato con botas”, llevado al cine.

La Fontaine (La cigarra y la hormiga), creía que la fábula era el método más adecuado para que los niños aprendieran a distinguir entre el bien y el mal, y se dedicó pues, a instruir “deleitando”.

Detalle de una de las ilustraciones de la exposición: “Y este cuento no ha acabado”.

Perrault, con sus cuentos de hadas representa el sentido trágico de la vida, manteniendo tensiones y sacrificando a sus héroes. Esta postura fue cambiando con el tiempo conciliando el conflicto y consiguiendo el triunfo de los buenos con una vida feliz alcanzada gracias a sus esfuerzos (Caperucita Roja, Pulgarcito, El gato con botas).

Por su parte, los hermanos Grimm resaltaron el floklore de su país proveniente de antiguas tradiciones orales de Alemania (Blanca Nieves o Hansel y Gretel entre otros).

“Blanca Nieves y los siete enanitos” en el cine.

Andersen da un vuelco e incluye la tristeza en sus cuentos, introduciendo así a los pequeños en la ficción de lo literario; y Lewis Carol con su “Alicia en el país de las maravillas” en el s. XVIII conquistó deliciosamente al mundo anglosajón.

Ejemplar de “Alicia en el país de las maravillas” en la muestra del Museo ABC de Madrid.

La “Aventuras de Pinocho” comenzaron a publicarse en el “Giornale per i Bambini” en Italia, con un relato que terminaba con Pinocho ahorcado, una historia que fue sustituida por la que todos conocemos.

Artistas y obras que se exponen

“Juan y las habichuelas mágicas”: ilustraciones de Laura Barella; “Epaminondas”: ilustraciones de Mariona Cabassa; “La lechera”: ilustraciones de Miguel Ángel Díaz; “El traje nuevo del emperador”: ilustraciones de Valeria Gallo; “Hansel y Gretel”: ilustraciones de Patricia Metola; “Garbancito”: ilustraciones de Lucie Müllerová; “Pedro y el lobo”: ilustraciones de Jacobo Muñiz; “El enano saltarín”: ilustraciones de María Jesús Santos; “Juan sin miedo”: ilustraciones de Adolfo Serra; “Caperucita Roja”: ilustraciones de Miguel Tanco; “El sastrecillo valiente”: ilustraciones de Dani Torrent; “Los músicos de Bremen”: ilustraciones de Emilio Urberuaga; “El flautista de Hamelin”: ilustraciones de María Wernicke; “El gato con botas”: ilustraciones de Javier Zabala.

Ilustración de la exposición del Museo ABC.

Entrar en la piel de los personajes es entrar en la piel del cuento. Su mirada nos hace amar, rechazar, temer, sufrir. Tienen el poder de difuminar la realidad, porque entre ellos y nosotros, el límite es impreciso.

La historia en los cuentos existe por ellos. Y por ellos, nosotros, en la vida, creemos que podemos con todo.

Ilustración de colorido y magia en “Y este cuento no ha acabado” que se extenderá hasta el 9 de julio de 2017

Lleva a tu niño y regálale una experiencia de fantasía y color, aficiónale por la lectura, por el dibujo, pero sobretodo, haz que se divierta aprendiendo.

Más información: www.museoabc.es