banner-1763473_1920

Villa Klimt, lugar de inspiración del pintor austriaco

La Villa Klimt en Hietzing, cuyo pabellón en el jardín fue utilizado por el pintor como estudio y taller en su última etapa creativa, todavía se puede visitar hoy en día, junto con su paradisíaco jardín de 6500 metros cuadrados.

Texto y fotos: Redacción ALTUM

 Una visita a Villa Klimt, nos acerca a ese escenario donde este gran artista austriaco produjo entre 1911 y 1918 más de 50 cuadros. Gustav Klimt fascinó a todos con su arte y con su manera de ser; amó a varias mujeres y encandiló a muchas otras con su seductora personalidad a pesar de no haberse casado nunca.

Nació en Baumgarten, cerca de Viena, en 1862 y en 1897 dejó el Künstlerhaus y ayudó a fundar la Secesión vienesa, una declaración de guerra a las directrices gubernamentales sobre el arte.

vienna-3592807_1920

El placentero estilo de vida de Klimt también es legendario, lo que se refleja, entre otras cosas, en sus suntuosas cenas. Y todavía se especula sobre sus numerosas relaciones con damas de la alta sociedad.

El papel de la rosa en sus amoríos

Klimt amaba y adoraba a las féminas y, a pesar de que nunca llegó a casarse, tuvo siete hijos con diferentes mujeres. Además de su apasionado romance con su musa Emilie Flöge, son bien conocidos sus affaires con Alma Schindler (más tarde Mahler-Werfel) de 19 años y numerosas modelos como Maria Ucicky y Marie (Mizzi) Zimmermann. Klimt tuvo una relación de por vida con la diseñadora de moda emancipada Emilie Flöge, la que sin duda fue el amor de su vida.flowers-66527_1280

Se dice que la rosa, la reina de las flores, podría haber desempeñado un relevante papel no solo en sus obras, sino también en sus amoríos. La rosa representa el amor y la pasión como ninguna otra flor y ni siquiera el sensual Klimt pudo escapar a algo tan tentador.

Obstgarten-mit-Rosen-Gustav-Klimt-1912-jpg_Klimt-Villa

El jardín de rosas, uno de los cuadros de la naturaleza más conocidos de Gustav Klimt, fue creado en 1912. Esta pintura cuadrada, que ahora se encuentra en manos privadas, muestra el jardín del refugio en la calle Feldmühlgasse de Viena, habitado por Klimt y numerosos gatos y que le ortorgó el apodo de Eremit von Unter St. Veit.

klimt-4359075_1920

El pintor se trasladó aquí después de la demolición de su estudio en la calle Josefstädter Straße 21 por mediación de un mecenas. Cuando se mudó a la villa del distrito 13, que posteriormente adoptaría el nombre de Villa Klimt, solo había un pequeño pabellón en el jardín con vistas a un impresionante jardín de flores, que fascinaba a Klimt.

Nordseite-Klimt-Villa-Credit-Klimt-Villa-2020_Klimt-Villa

Año tras año mandaba replantar el jardín. El esplendor de las flores era todo su orgullo y alegría: cuando recibía visitas, primero les guiaba a través de un mar de flores antes de mostrarles el estudio y los cuadros. Creó sus obras sentado en el estudio, en un pequeño taburete de madera frente al caballete con vistas al colorido jardín o a una gran cama de día que ocupa una gran parte de la habitación y en la que se colocaban sus modelos para posar. Al fin y al cabo, una gran parte de la obra de Gustav Klimt se dedicaba a las mujeres.

Atelier-Klimt-Villa_Klimt-Villa

Este estudió fue testigo de la creación de sus obras más importantes desde 1911 hasta su muerte en 1918.

abstract-5985987_1280

Aquí trabajó en más de 50 cuadros, incluidos los cuadros (femeninos) poderosos y sensuales de fama mundial como Adele Bloch-Bauer IIFriederike BeerLa novia y Adán y Eva.

El estudio y el jardín hoy en día

En la década de los 20, el estudio de Klimt se convirtió en una villa pintoresca, conservando solo su interior y las rosas en el jardín, que Klimt capturó en sus cuadros. Esto fue gracias a Egon Schiele, porque fue él quien en 1918, inmediatamente después de la repentina muerte de Klimt, pidió que se comprara la «casa, incluidos el jardín y el mobiliario» y se conservara en su estado original.

klimt-4063480_1920

Desafortunadamente, las cosas no fueron como él esperaba: el jardín y el estudio fueron vendidos, ampliados, «nazificados», restituidos y comprados por el estado. Después de ser utilizada como escuela y almacén, la villa quedó en mal estado y el jardín de rosas se asilvestró. Amenazada por una demolición y salvada por una iniciativa ciudadana, la República de Austria le devolvió la vida a la villa y restauró el estudio de forma fiel a su estado original. En 2014, la Villa Klimt, que ahora está administrada como museo por una empresa privada, fue declarada patrimonio cultural europeo.

Más información: www.austria.info

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *