Relato visual de un viaje a dos de los parques arqueológicos más importantes de Colombia, localizados en el sur del país.

La mujer viajó de joven a San Agustín
Viajó con amigos, mochila y carpa
San Agustín es un Parque Arqueológico de Colombia
San Agustín queda en el Huila

El Huila es un departamento situado al suroccidente
La capital del Huila es la ciudad de Neiva
Los habitantes del Huila son los huilenses
También se les dice los opitas
La mujer no entiende porqué
En general los opitas no son opas
Piensa que los llaman opitas por el hablado
Es un hablado bastante particular
Pensándolo bien tienen un hablado un poco opa
Hablan con un dejo lento, con un dejo cantadito
El Huila es un departamento donde hace mucho calor
En el Huila hay un desierto bello y grande
Se llama el desierto de la Tatacoa
La Tatacoa es una serpiente furiosa y malgeniada
A los malgeniados los comparan con las Tatacoas
La mujer a veces “se pone como una Tatacoa”
Así se dice en Colombia, es una expresión común
En el Huila había una cultura indígena muy importante
Eran los indios Pijaos, era una cultura ante todo guerrera
La mujer joven fue a San Agustín en la época de los hippies

La joven era una hippie seria: hacía el amor y no la guerra
No era como los indios Pijaos
Vestía con túnica centroamericana y alpargatas
Tenía el pelo muy largo y se ponía flores por toda la cabeza
Para bañarse usaba “jabón de tierra”, y no era consumista
A la mujer todavía le queda mucho de ese espíritu
La mujer joven fue a conocer el Parque Arqueológico

Quería ver cómo eran las estatuas talladas en piedra
Se fue con sus amigos echando dedo, haciendo auto-stop
Fueron a quedarse en hamacas, y algunos en carpa
Tardaron 18 horas en llegar, poca gente llevaba a los hippies
En esa época no había hoteles en San Agustín
Había una zona de camping y árboles para las hamacas
Ahora hay más hoteles que zonas de camping
La gente ha perdido el espíritu de explorador

La mujer confiesa que ella también lo ha perdido
Ahora iría a San Agustín a un buen hotel
La mujer necesita aire acondicionado
Baño con ducha y una buena cama
Ya no iría de camping, ya no es joven
Cuando la mujer joven llegó a San Agustín alucinó

Sí, literalmente alucinó, no porque se hubiera fumado nada
Alucinó por la imponencia del Parque

Por el “Bosque de las estatuas”, donde hay 39 esculturas
Por el tamaño de las estatuas, todas de piedra


Porque sentía que de alguna manera pertenecía al lugar
En San Agustín vivieron culturas prehispánicas
Culturas que estuvieron en la zona por más de quince siglos

A la mujer siempre le emociona lo primigenio
Lo ancestral, lo profundo, la raíz más antigua
La joven no necesitaba fumarse nada para alucinar
Las estatuas de piedra le bastaban para deslumbrarla
La figura del “Doble Yo” le encantó, mide más tres metros
Es una estatua de piedra que representa a un ser dual
Un ser con dos cabezas, la femenina y la masculina
La joven también adoró el “Águila con la serpiente”

La mujer piensa que siendo culturas tan ajenas
La de San Agustín y la Azteca compartían muchos símbolos
Pero la estatua que más la impresionó fue la de “El Partero”
Una estatua gigante de más de cuatro metros de altura
En la parte de abajo hay una mujer de piedra que da a luz
La madre de piedra alumbra a un hijo de piedra luminosa
“El Partero” mira hacia el oriente, hacia donde sale el sol
Hacia donde está la vida, hacia donde nace el día

La joven no se deslumbró tanto con el famoso “Lavapatas”
En Colombia se usa mucho decir patas en lugar de pies
La gente “llega a pata”, “va a pata”, “se lava las patas”
“El Lavapatas” es una fuente de piedra enorme y laberíntica
Con iguanas, ranas, tortugas y muchos bichos tallados

Le advirtieron que era el lugar sagrado, el sitio mágico
Donde el agua corría siempre y no se caía ni una gota
La mujer trata de recordar a “El Lavapatas” y no lo logra bien

En cambio “El Partero” aparece nítido en su memoria
Pocos años después la mujer joven fue a Tierradentro
Es otro Parque Arqueológico colombiano

Tierradentro es desde 1995 Patrimonio de la Humanidad
Es un parque-cementerio, pero no cómo los de ahora
Feos, desabridos, sin carácter, con césped casi sintético
Tierradentro es un cementerio precolombino
Con encanto y carácter, está lleno de hipogeos
Que son tumbas colectivas con cámaras subterráneas
Se baja a ellos por diminutas escaleras en caracol

Las escaleras se llaman pozos de descenso
La mujer bajó aterrada a pesar del corto trayecto
Abajo se encontró con un espectáculo maravilloso
Unos espacios amplios que remedan cuartos
Que remedan el interior de las viviendas
Esos cuartos son las cámaras funerarias
Cada uno con dos o tres columnas

Los huesos los habitan y viven en los nichos de la piedra
Dentro de unas urnas muy decoradas
Las paredes están todas pintadas con diseños geométricos
Usan básicamente tres colores: el negro, el rojo y el blanco

Es un espectáculo extraordinario, muy emotivo
Los cadáveres no eran enterrados en el hipogeo

Exhumaban los huesos y los llevaban abajo
La mujer imagina la ceremonia y se conmueve
Los ritos para los muertos siempre la han emocionado
Los hipogeos son como casas para lo eterno

En lugares así la mujer se pone mística
Le entra una especie de recogimiento
Eso le ha pasado siempre, tiene un gran respeto por la muerte
Cuando la mujer piensa en los cementerios de ahora
Los compara con la sociedad actual, le parecen
Despersonalizados, sin gracia, aburridos, uniformes y feos
Por eso le gustaría ser cremada y tirada bajo un árbol
Bajo un sauce llorón, para que alguien la llore,
Para que partes de las cenizas caigan al río
Para volver al mar, para retornar a su origen
Muy cerca de Tierradentro está San Andrés de Pisimbalá
Un caserío cuasi pueblo, con muy pocos habitantes
Un sitio con un bello nombre, merecido piensa la mujer
Y una iglesia muy antigua, con muros de adobe y techo de paja

Tierradentro no queda en el Huila, queda en el Cauca
El Cauca es un departamento soberbio
La capital del Cauca se llama Popayán
La geografía del Cauca es sorprendente
Las montañas no pueden ser más bellas
Pueblitos diminutos se esconden en ellas
Pueblitos por donde pasó Bolívar en su viaje hacia el Sur
Pueblitos con huellas para la memoria
En el Cauca la cordillera de los Andes se divide en tres
En el Cauca nace el río Magdalena
El río que atraviesa toda Colombia
El río más largo, el río madre, el río sangre de país
El río que nace en el páramo de las Papas
El río que muere en las Bocas de Ceniza
En el mar Caribe, en la ciudad de Barranquilla
La mujer joven fue a ver dónde nacía el gran río
Llegó en un auto a través de las montañas,
Fue desde Tierradentro con sus dos amigos
Estacionaron a un kilómetro sobre el camino de piedra

La mujer joven corría para llegar, los amigos iban jadeantes
La decepción de la mujer joven no pudo ser mayor
La esperaba un “charquito”, un pocito de nada
No media más de un metro, de ahí salía un hilito de agua
Un hilito de menos de un metro de ancho
El hilito andaba lento, como impulsado por un remo pesado
No paraba el hilito, seguía imperturbable, como un niño feliz
La mujer caminó más de dos kilómetros junto al hilito
Se ensanchó un poquito, sí, sólo un poquito
Pasó a ser una quebradita, ahí le perdió el rastro
La mujer se cansó, el riachuelo no, siguió y siguió
Creció, se ensanchó, prosiguió inmutable
Creció, se volvió enorme, imponente
Se convirtió en el río más importante de Colombia
Hasta Gabo escribió su gran novela de amor,
“El amor en los tiempos del cólera”,
Con el río Magdalena como protagonista
Novela en la que Gabo inmortalizó a Fermina Daza
Novela con la que Gabo inmortalizó el amor
MARÍA ISABEL VARGAS ARANGO
Buenos Aires
Febrero de 2012
Bebela, GRACIAS por esta joya. Fuera de Colombia muy pocos conocen este patrimonio arqueológico nuestro, y difundirlo a través de ALTUM me parece maravilloso. Como siempre un placer leerte. Aún recuerdo mi único viaje a San Agustín como algo entrañable, de eso hace ya muchos años!!!
Bebela, como siempre, maravilloso relato. Yo tambien recuerdo un viaje que hice a san Agustín hace muchisimos años y lo tengo guardado en mi memoria porque me impactó muchisimo. Seria ideal volver en condiciones más cómodas y por supuesto incluyendo Tierradentro.
Muchas gracias por compartirlo. Muy bonito este articulo.
Bebela, he disfrutado muchisimo tu relato. Gracias por el viaje, he vuelto a mi tierra sin haber dejado el Lejano Norte! Un abrazo y espero tu próxima historia.
Como siempre el relato virtual de Bebela lo transporta a uno al lugar, para conocerlo o para volver a él. El resultado es querer ir al lugar ahora. Gracias por estos regalos.
A mi tambien me encanto, y me lo hizo vivir, porque no conozco ni San Agustin, ni Tierradebtri…..la descripcion del nacimiento del rio Magdalena es emocionante!
Muy bueno el relato…asi lo vivimos todos los que fuimos al Paramo de las Papas por el camino real de piedras enormes, obra de la ingenieria indigena y española del siglo XVI…
Una maravilla de lectura… me acorde de las excursiones del colegio… gracias Bebela
la caminata mas larga de mi infancia, tierradentro, y el recuerdo de una mariposa amarilla jugando en el nacimiento del rio magdalena…
Con este relato de Bebela siento que fui transportado a otro planeta. Como terrible bicho urbano que soy, el disfrute de estos mensajes es como leer algunos capítulo del maravilloso «El Vino del Estío». Gracias
por favor, donde estan las fuerzas vivas colombianas, que no subvencionan con su peso en esmeraldas, a esta mujer, que nos anima a disfrutar de Colombia, a gozarla, a recorrerla palmo a palmo. gracias Altum. gracias Bebela.
Bello trabajo
Bebela, absolutamente delicioso. Hermoso y conmovedor sentir de la mujer joven. Preciosa descripción. Un beso enorme!!! gracias por estas delicias!
Un escrito lleno de añoranza, de patria, de caminos recorridos… me gusta mucho como escribe Bebela!
Buscando información sobre Colombia en la web, he dado con vosotros. Estoy sorprendido y perplejo con la calidad narrativa de la autora.
He leido otras de sus entradas en esta página y creo que rinden homenaje a una tierra que sin conocerla, parece que he viajado por ella.
Este hallazgo me confirma que sí hay calidad dentro de tanta información virtual.
Comparto la chica del pasado y la mujer de ahora que no se anima a dormir en carpa y me conmueven los habitantes del pasado de San Agustin, disfrutaría del paisaje y la compañía de los opitas.
Que belleza de relato Bebelín. Quiero hacerlo así tal cual. Así ya no podamos dormir en hamacas….
Muy lindo!!!
Me agrado ver la fotografía del caballito solo, en medio del camino, rodeado de flores del árbol llamado 7 cueros, nativo del Macizo Colombiano, esta foto la tome en una caminata hacia el corazón del Macizo Colombiano, con unos amigos, en la vereda San Antonio, creo que fue en Enero del 2003.
Huila un departamento con mucha cultura , historia e identidades !