Al y TUM ya son personajes públicos, cuya fama les permite tener un buen caché. Como han ahorrado algo de dinero deciden gastárselo en el juego… y qué mejor lugar que el Casino de Montecarlo.
Poco les importa que el edificio date de 1856 o que lo presida una hipermoderna escultura de Anish Kapoor. Ellas van a lo que van, ya habrá tiempo de pasear.
Perdieron todo menos la honra.
Sigue otros viajes de AL y TUM en: www.altum.es/al-y-tum/
Síguenos en www.yonofui.es
