Amsterdam Manor Beach Resort

Aruba, Antillas Holandesas

En 2010, este hotel fue el primero de Aruba en recibir el importante certificado “Earth Check” en la categoría “Platinum” otorgado por esta prestante organización líder en el mundo de los viajes y el turismo sostenible, reconociéndole su compromiso ambiental en cuanto al uso del agua y el tratamiento de basuras. Earth Check comprobó una vez más que la propiedad supera además, todos los niveles aceptables de sostenibilidad ambiental evaluados bajo sus prestigiosos indicadores.

Con su claro corte colonial holandés, este hotel boutique de la caribeña isla de Aruba, es una opción muy tentadora para parejas, viajeros independientes o para aquellos que viajen con niños.

Ubicado en “Eagle Beach”, una de las mejores playas de la isla, cuenta con 72 estudios y suites. Cada una de las habitaciones está equipada con cocina americana, frigirífico, plancha, televisión de plasma, conexión gratis a internet y caja fuerte. Las habitaciones pueden ser para dos, cuatro o seis personas por lo que la posibilidad de un alojamiento a precios razonables para quien viaja con su familia está siempre disponible en esta propiedad independiente que cuenta con una larga trayectoria de calidad y servicio.

Los huéspedes gozan de una atención en la playa con su propia palapa y un Beach Bar que ofrece cócteles y bebidas a lo largo de todo el día. Y si lo que se quiere es una cena romántica, al caer el sol la playa se engalana con la puesta en escena de su restaurante “Passions”, el que probablemente ofrece el más romántico de los ambientes de toda la isla y es uno de los preferidos por aquellos que escogen Aruba para pasar su luna de miel.

El hotel cuenta además con unos interesantes paquetes para los recién casados (consultar directamente).

Por su parte “Mangos”, el restaurante de la piscina, es la alternativa perfecta para tomar un almuerzo ligero, un snack o una cena en toda regla.

El hotel ofrece la opción de “todo incluido” bajo petición.

Pocas veces nos vamos de un hotel con la certeza del compromiso que la propiedad ha adquirido en el empeño de “salvar el planeta”.

¡Enhorabuena!