“La modernidad anhelada»
Con el título de la exposición que tiene actualmente lugar en la Caixa Forum de Madrid, “La modernidad anhelada”, confirmamos que la obra del catalán Ramón Casas i Carbó es un acervo precursor de la modernidad artística.
A lo largo de su vida abordó diferentes disciplinas, desde el dibujo y las obras pictóricas hasta los carteles que revolucionaron la concepción de la ilustración gráfica.

Su identidad artística tiene una fuerte influencia marcada por los años en los que desde muy joven residió en París, y que se mantuvo a lo largo de toda su obra. Su admiración por los trabajos de diferentes artistas lo fueron llevando a convertirse cada vez más en una especie de camaleón, que cambiaba de estilos y de orientaciones con frecuencia, y cuya receptividad lo mantuvo siempre abierto a nuevas propuestas cercanas a la vanguardia.

La experiencia bohemia que lideró desde el grupo “Romeu y Rusiñol” le sirvió para experimentar nuevas formas de expresión artística, entre las que el cartel tuvo un evidente protagonismo. No en vano, para muchos se trata del “Toulouse-Lautrec” español.

Paradójicamente sus aires cosmopolitas y la receptividad a las corrientes internacionales, lo llevó a sentirse atraído por una temática popular nacional donde escenas taurinas, majas, toreros y muchas otras referencias sociales fascinaron a una clientela muy identificada con estos elementos simbólicos, y lo vincularon a las corrientes pictóricas europeas que, con entusiasmo, se dejaron seducir por esta temática.

A lo largo de su trayectoria profesional convirtió la imagen de la mujer en uno de sus motivos artísticos más habituales. Elegancia y sofisticación enarbolan en sus pinturas la elegancia, el refinamiento y la coquetería de sus musas. A la vez, emerge en su obra la figura de una fémina emancipada, activa, y que tiene un papel más acorde con la vida moderna y quien es asidua a la lectura y al deporte.

La fotografía dejó huellas en su obra, y prueba de ello son las series de desnudos en los que muestra con atrevimiento la influencia de ésta en su producción pictórica.
La muestra, que estará expuesta hasta el 11 de junio de 2017 tiene como objetivo colocar a este gran maestro de Cataluña en el marco de la pintura europea de su tiempo, comparando su trabajo con el de otros autores para así poder valorar y ponderar la verdadera dimensión de su poética.

Junto a sus más representativas creaciones se exponen un total de 200 cuadros entre los que se cuentan los de artistas que influyeron en su obra como John Singer, Sargent, Rusiñol, Romero de Torres, Picasso, o Joaquín Torres García, además, del propio Toulouse-Lautrec.
Más información: http://agenda.obrasocial.lacaixa.es/