Para rendir homenajer al creador de Tintín, ese gran gran viajero de las viñetas, traigo al blog CLUB ALTUM un relato en prosa y otro visual, acerca de lo mucho que el personaje de Hergé ha aportado a mi vida. Mientras el equipo de ALTUM que se encuentra en Bruselas nos hace llegar sus impresiones de la capital mundial del cómic, espero que este post sea un abrebocas al respecto.

De muy niña mi padre comenzó a regalarme los libros de Tíntín; casi todos en francés, creo que para la época, ya muy lejana en el tiempo, aunque ya los habían traducido al castellano, no se distribuían en las librerías colombianas; íbamos a conseguirlos en la famosísima librería francesa, el segundo hogar de papá; aclaro que en Colombia se hablaba castellano y no español, aún no sé porqué cambió ese bello nombre de las tierras de Castilla. Todos los meses mi padre me regalaba un tomo, en orden de aparición, el primero fue Tintín en el Congo, y luego vino Tintín en América….desde ahí me volví una tintinadicta.

Hoy, siendo una blogger de viajes, colaboradora de Altum, pienso que no es una casualidad haberme convertido en la viajera frenética: la culpa es de Tintín, y para ser más seria diría que realmente el responsable es Hergé, el creador de Tintín; nunca supe bien en qué lugar de la tierra quedaba el castillo de Moulinsart, no sé si era en Bélgica o en Francia, lo único claro es que Tintín no tenía residencia conocida, fija, se sabía bien dónde vivían sus amigos, Haddock en Moulinsart dónde hospedaba al profesor Tornasol y a la Castafiore cuando llegaba de Milán….



Tintín en el Congo fue, si no estoy equivocada el primero de ellos, no era el mejor, sí el primero y el que auguraba que todos los personajes que irían apareciendo poco a poco, iban a ser unos compañeros para el resto de la vida. Tiendo a relacionar a la gente que conozco con los personajes de Tintín: cuando veo calvos con caras de genios-locos pienso de inmediato en el famoso profesor Tornasol, los gemelos me llevan a pensar en las estupideces de los hermanos Hernández y Fernández, que no son hermanos pero sí gemelos, ese Hergé era un genio! Cuando me encuentro con borrachos siempre me los imagino marineros, eso gracias al capitán Haddock, que era un borracho divertido, despistado y mal hablado; no logro sentarme a oir una ópera sin pensar en la infaltable Castafiore, las mucamas en mi mente siempre se llamarán Irma, los mayordomos Néstor, las carnicerías serán las Sanzot, y todos los regímenes dictatoriales tendrán que ver con el Pelski Gladz… Con Tintín viajé al Tibet, al Congo, viajé con el profesor Tornasol en un submarino-tiburón, me enteré que en Oriente eran comunes los fumaderos de opio, supe que existían los “unicornios “ y los anticuarios, me enteré qué indios vivían en América del Norte, conocí a los Incas en el Templo del Sol, aterricé en la luna antes de 1969 conocí el desierto del Sahara montada en un camello, supe que el oro negro tenía mucho valor y que se encontraba en determinados países, me enteré que a los esclavos los llamaban coque, Tintín me enseñó que los hombres escoceses usaban falda….y bueno, tantas cosas aprendí leyendo y releyendo a Tintín.
Hoy, tras años de viajes, de aventuras, y de lecturas pienso que Tintín es un gran camino para formar lectores a pesar de las opiniones de algunos amigos intelectuales quienes lo consideran muy “facho”, consideran que leer en viñetas no es leer, creen que los dibujitos no dan lugar a la imaginación. Disiento por completo de tan respetables opiniones: a partir de mis lecturas de Tintín comencé a buscar gran literatura oriental, quería enterarme de todo lo que pasaba en el oriente; Tintín me llevó de la mano a estudiar historia, a escuchar ópera, me quería enterar porqué las cantantes de arias eran todas gordas, ahí me encontré con muchas de ellas, que no necesariamente lo eran, pero aprendí a querer a la Callas y a adorar todas las óperas de Mozart. Tintín, diría yo, es el culpable de mi vicio de la escritura, quiero, aunque no sé dibujar, hacer relatos muy visuales: acá va un homenaje a Hergé:
TINTÍN

Tintín era el amigo de la niña
Tintín es un recuerdo de la mujer
La niña admiraba a Tintín
Se divertía con el Capitán Haddock
Creía que todos los genios eran como Tornasol
La mujer admira a la gente inteligente
La niña vivía enamorada de su papá
También de su abuelo materno
Le parecían muy inteligentes
Pero no le parecían genios
Porque no eran calvos como Tornasol
La mujer se casó con un hombre igual a Tornasol
Calvo y muy inteligente
Muy sexy
Muy atractivo
Hablaba poco
Como Tornasol
A la mujer le parecen muy sexys los calvos
A la niña no le parecía sexy Tornasol
La niña no sabía lo que era sexy
La mujer no puede evitar comparar a los borrachos con Haddock
En la familia de la niña había varios borrachos
Pero no eran capitanes
No eran marineros
Sí eran mal hablados
El padre de la niña era mal hablado
No era borracho
No era agresivo
Sus palabras eran graciosas
Eran malas palabras
No se usaba decir malas palabras
Le explicaba a la niña que él las decía
Para enseñarle lo que no debía decir
La mujer sonríe al recordarlo
A la niña le hubiera gustado vivir en el castillo de Moulinsart
A la mujer también
La mujer odia los regímenes militares
Aprendió en Tintín quiénes eran los dictadores
La mujer detesta las dictaduras
Aunque no sean militares
Piensa que Tintín era un valiente
Se pregunta quién carajos era Ottokar
Dónde vivía
Se pregunta si Hergé se refería a los países comunistas
Hergé creo a Tintín cuando aún existía la Unión Soviética
Cuando aún no se había caído el muro de Berlín
Piensa que si Hergé estuviera vivo ahora su héroe sería otro
La niña entendía porqué Tintín nunca envejecía
La mujer lo entiende
La niña pensaba que Tintín tenía un peinado bastante maricón

Era demasiado rubio para su gusto
La mujer lo sigue pensando
Para la niña el héroe no era Tintín
Era el capitán Haddock
En la casa de la niña había un perro Cocker
Se llamaba Milou
Como el perro de Tintín
El dueño era el hermano menor
El hermano menor era genio decía la madre
El hermano no se parecía al profesor Tornasol
No se parece
La madre insistía con que el hermanito era genio
La niña no entendía porqué no era calvo
Porqué no andaba con un péndulo
La niña entendía porqué los gemelos Hernández y Fernández no eran hermanos
La mujer no lo entiende
La niña viajó al Congo y al Sahara
La mujer no lo ha hecho
La niña montó en submarino con Tornasol
A la mujer le producen pánico los submarinos
La niña ayudó a rescatar a Chan en el Tibet
La mujer admira al Dalai Lama
Le hubiera gustado ser monje tibetano


La mujer nuca ha visitado un fumadero de opio
La niña sí lo visitó con Tintín
No fumaron opio
Pero entendieron de qué se trata
La niña adoraba al Capitán Haddock
A la mujer le encantan los marinos y el mar
La mujer es un poco mal hablada
A la niña le gustaba el lenguaje onomatopéyico
A la mujer también
El capitán Haddock le parecía lo máximo
Recórcholis
Mil rayos lo partan
Que caigan truenos y centellas
La mujer no llama por teléfono cuando hay tormenta
Se lo enseñó el dueño de la carnicería Sanzot
Es peligroso
La mujer le teme a los rayos
También a las centellas
A las tormentas
A la niña le gustaban las momias
A la mujer le encantan
Le gusta ir al British Museum a mirarlas
A la mujer la persiguen los recuerdos
No los hombres
La mujer les parece una momia a sus hijos
De hecho le dicen vieja
Le dicen Momia
Le dicen Dino
Dino es un apelativo cariñoso
Dino es dinosaurio
La mujer se ríe recordándolo
Ellos también llegaran a viejos
No son como Tintín

María Isabel Vargas Arango
Buenos Aires, enero del 2011
Fantástico post que me ha retrotraído a muy buenos momentos de antaño y que con razón, como hace alusión el texto sea, incosncientemente uno de los motivos de mi fascinación actual por otros lugares y gentes.Tintín embajador global. Gracias y un saludo ¡!
Estoy emocionada, con este post me has traido gratos recuerdos de juventud. Qué bien escribes María Isabel, enhorabuena.
Un desde México, para los viajeros adictos a Tintín, como yo. Gracias
DELICIOSO relato, absolutamente entrañable. Si ahora releemos TINTINES, nos damos cuenta de lo politicamente incorrectos que resultan, y sin embargo a toda una generación no nos convirtió en asesinos en serie…
Estas son las cosas que valen la pena tras mis largas navegadas por la red. APLAUSOS!
Buen post, así da gusto.
Tres hurras por el Cp Haddock!
Sensacional, el niño se siente identificado con la niña y el hombre con la mujer, solo que no le parecen sexys los calvos.
Yo también soy TINTINADICTA.
me encanto!!!!!!!
Tengo que aceptar que no crecí con Titin pero obviamente siempre estaba por ahi, sobre todo en los pupitres de mis compañeros de escuela que hoy, me parecen mas interezantes de lo que me parecian en ese momento.
Lo que si me encanto, aparte de la prosa tan genial, tierna y divertida es entender como un libro, una pieza de musica, un comic, un cuadro, un poema, una cita, un personaje y mas, nos llevan a buscar mas alla hasta que todo, en algun punto, termina estando relacionado. Un libro te llava a un nombre, ese nombre a la historia, la historia a la geografia y asi interminablemente. Verdaderamente me encanto tu escrito y me motiva a seguir conetctando…a seguir buscando y a seguir saliendo por tangentes que llevan a cosas unicas. Porfavor continua!
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¡Genial,Bebela! En Ilona llega con la lluvia, no se me quita la cara del Capitan Haddock en Magroll.
jajjajj
Como siempre nos metes en tus vivencias fantásticas, como en un viaje maravilloso atraves de tu prosa
Qué bonito, leí con mucho gusto a Tintín… Gracias
Qué bonito, leí con mucho gusto a Tintín…
TINTIN …. vuelve a vivir! BRAVO.
QUE DELICIA TINTIN. A MUCHOS NOS TOCO. PARA MUCHOS DE LAS NUEVAS GENERACIONES ES UN TOTAL DESCONOCIDO PORQUE DICEN QUE NO ES DE LA EPOCA DE ELLOS. YO LES DIGO QUE BEETHOVEN TAMPOCO ERA DE MI EPOCA Y SE QUIEN ES. ESO A ELLOS LES CUESTA TRABAJO, ES MUY DE LAS NUEVAS GENERACIONES. LE MANDO UN BESO
Excelente saber que mis amigos también leía TinTin. Tuve oportunidad de conocer a la adolescente, a la mujer y al hermano menor y doy testimonio de la genialidad del hermano y de la sensual inteligencia de la mujer.