Kihavah Maldives Villas

Atolón de Baa, Maldivas

Maldivas es un país lejano y paradisíaco en medio de la ruta de las especias que cuenta con más de 1.200 islas protegidas por arrecifes de coral. En el atolón de “Baa” se levanta el que quizás sea uno de los complejos hoteleros más espectaculares y lujosos del mundo, ser su huésped es una experiencia que ocupará la primera página del “Viaje de su Vida”.

Texto: Hernando Reyes Isaza
Fotos: Anantara

 

     Recuerdo que por allá a principios del año 2000 algún colega de este mundo del periodismo de viajes utilizó en una conversación el término de “hoteles naúfragos” -en su momento para mí totalmente desconocido- con el que hacía referencia a unos, por entonces, escasos establecimientos de absoluto lujo que parecían estar a la deriva de los mares más espectaculares del mundo. Quedé encantado cuando oí que a sus huéspedes los tildaba de “mimados Robinsoes”, y cuando le escuché sus vivencias en dos de ellos sentí que, para mí, sería algo inalcanzable.

ANANTARA KIHAVAH VILLAS_Aerial
Vista aérea del atolón y el hotel Anantara Kihavah Villas

     No se me viene nada mejor a la cabeza que esta simple anécdota para empezar a hablar de una de las joyas de la prestigiosa cadena Anantara: el “Kihavah Maldives Villas” que, sin duda, hoy por hoy puede llegar a ser un capricho costoso, pero no tan imposible.

     Es muy común que quienes viajan a India o a Sri Lanka hagan una extensión a las idílicas playas de Maldivas, y no son pocos los que se decantan por este hotel al que se llega en un vuelo de 35 minutos en hidroavión desde el aeropuerto de Male, la capital del país, convirtiendo así la experiencia de lo exclusivo en algo aún más exótico, si cabe…

Vista al atardecer sobre las «Overwater Pool Villas»

     Acuatizar en la perla de la Bahía de Hanifaru (Reserva Marina de la Biósfera por la UNESCO) es solo el comienzo del “viaje de su vida”. A partir de ahí tan solo el sosiego, la intimidad, el silencio, o la lírica y sabia perfección de la naturaleza, sumada a una calidad y servicios excepcionales irán aderezando este periplo de lo que, en ALTUM, entendemos como el verdadero sentido del lujo.

ANANTARA KIHAVAH VILLAS_snorkelling from the beach
Clientes del hotel en la playa de blanca arena listos para hacer snorkel

     Las 79 villas ocupan casi toda la isla y parecen fundirse con el entorno a la vez que invitan a que los sentidos se decanten por el interior de las mismas tanto como por la calidez del agua que las rodea.

«Three Bedroom Beach Pool Residence» del Anantara Kihavah Maldives Villas

     El cliente puede elegir entre una villa o una residencia que en superficie van desde el los 260 hasta los 2.700 metros cuadrados pasando, claro está, por diversas categorías como «Beach Pool Villa», «Sunset Beach Pool Villa», «Over Water Pool Villa», «Sunset Over Water Pool Villa», «Family Beach Pool Villa», «Two Bedroom Beach Pool Residence», «Two Bedroom over Water Pool Village«, «Three Bedroom Beach Pool Residence», «Four Bedroom Beach Pool Residence»; en todas ellas está presente la Infinity Pool, esa piscina que parece perderse en el horizonte; los muebles son de nobles maderas; la ropa de cama de finísimos algodones; el contenido del minibar es más que atractivo, y además, hay enfriador de vinos, televisión de pantalla plana, soporte para Ipod, y repreductor de DVD.

5 restaurantes, 5 experiencias

    Vivir la experiencia de cenar bajo el agua en un restaurante, que adicionalmente cuenta con una bodega compuesta por los mejores vinos, ha sido catalogada por diversos medios especializados a lo largo y ancho del planeta como una de aquellas cosas que se deben hacer al menos una vez en la vida.  El menú de “SEA” es internacional y ha sido completamente diseñado para gourmets.

ANANTARA KIHAVAH VILLAS_Sea underwater restaurant panorama
Sea, restaurante bajo el agua del hotel.

     En “FIRE” el cliente dispone de una atractiva plancha tepanyaki para deleitarse con las más sutiles delicias de Japón. Desde el Himalaya, el restaurante “SALT” elabora sus platos bajo la inusual técnica del bloque de sal; y por supuesto, en este recodo de exquisitez maldiva, no podía faltar el tapeo acompañado de heladas cervezas, vinos o cócteles en el restaurante “SKY”.       Los amantes de los productos de mar encuentran una variedad de pescados propia de estas islas junto a una oferta de mariscos y moluscos en el concurrido “PLATES”, otro de los restaurantes que también abre para los desayunos.

     Por increible que parezaca, a la hora de la cena hay una opción más:  se puede acudir a Manzaru”, un bar de piscina que se especializa en comida mediterránea, básicamente italiana, y que ofrece una variedad de ensaladas más que generosa.

La magia de Valdez

     El capitán de este gran buque gastronómico es un reconocido chef mexicano llamado Lamberto Valdez, con quien tuvimos la oportunidad de charlar en Madrid recientemente, y  supo demostrarnos en una exquisita cena, sus inmensos conocimientos culinarios, pero sobretodo, la facilidad creativa que tiene a la hora de fusionar texturas, sabores, y productos de diversas procedencias. Quizás este atributo es el que le ha llevado al pódium de la restauración de este hotel de Anantara. Habiendo quedado claro que todo el entramado de los fogones está bajo su tutela, resulta fascinante saber que en el “Kihavah Maldives Village” es posible disfrutar de una cena en total privacidad dirigida por este maestro culinario a bordo de un barco para apreciar uno de los atardeceres más espléndidos del mundo; o de una cena romántica -imprescindible para los recién casados- en la arena de la playas del mar de los mil tonos de azules, como dicen muchos cuando describen a Maldivas.

Agua, deporte y “más belleza”

     Para quienes aman las actividades acuáticas y los deportes de mar el hotel ofrece una larga lista de actividades que van desde el snorkel, el submarinismo, las motos de agua, el pirugüismo, el wakeboard, hasta el windsurf, o una aventura en catamarán alrededor de una isla que cuenta con tan solo 200 habitantes y que todo aquel que la conoce no podrá volverla a apartar de sus sueños.

ANANTARA KIHAVAH VILLAS_Sunset with Sea Fire Salt Sky
Cielo y mar del hotel en el Índico.

     Por su parte el Spa cuenta con varias suites privadas para tratamientos a base de agua, jacuzzi, y piscinas de agua fría para inmersiones antes o después de los tratamientos, además de un baño turco o sauna de vapor. El salón de belleza ofrece todo el menú de una gran peluquería además de servicios de pedicura, manicura o una selecta boutique con productos especializados en cosmética, bienestar y belleza. Sobra decir que existen pistas de tenis, un gimnasio con la última tecnología, sesiones de yoga y varias actividades cuinarias y artesanales.

¿Se puede pedir más?

Más información: www.anantara.com