En 2002 se inauguraba en las afueras de Recife este museo convertido actualmente en el icono artístico del estado de Pernambuco por excelencia. Sus instalaciones albergan un parque escultural, una importante biblioteca y la extensa colección pictórica, de antigüedades y de armería del famoso coleccionista y hombre de negocios, de origen inglés, Ricardo Brennand, quien con la aprobación de su familia, destinaría parte de la gran fortuna para abrir el que hoy en día es el museo más visitado del norte de Brasil.
Tres edificios ubicados en los predios donde siempre viviera Don Ricardo, dan cobijo a este incalculable patrimonio: el castillo de San Juan de estilo gótico medieval, una gran nave para la pinacoteca y otra para la gran biblioteca.
Diversos objetos que van desde la Edad Media hasta el siglo XX y que hacen especial énfasis en la época colonial de Brasil, son los protagonistas de un acervo cultural que incluye además numerosas obras de arte contemporáneo brasileño, arte sacro del país suramericano y una de las más grandes colecciones de armas de Latinoamérica con toda suerte de armas blancas y armaduras medievales adquiridas por Brennand durante sus incontables viajes por Europa y Asia.
Los paisajes de estas tierras pernambucanas, pintados hasta la saciedad por el holandés Frans Post (1612 – 1680) durante el breve período en que los Países Bajos dominaron esta parte del nororiente brasileño, son quizás la más importante obra pictórica del Brasil holandés.
Los jardines del Instituto, acogen réplicas de esculturas de grandes artistas europeos como las “Tres Gracias” de Rubens, el “David” de Miguel Ángel o el “Rapto de las Sabinas” de Juan de Bolonia. Un paseo por este parterre tropical, en donde también aparecen obras de Rodin o Botero y de artistas de Minas Gerais es una experiencia más que fascinante.