Levantado en un antiguo sitio de venta y reubicación de esclavos en pleno barrio de Otrobanda en Willemstad, este museo fue inaugurado en 1999 por el profesor Jacob Gelt Dekker con el propósito de rendir homenaje a las miles de personas llegadas desde el oeste africano en calidad de esclavos, quienes en gran parte forjaron junto con su propio patrimonio cultural, el corazón y la esencia de esta isla caribeña.
El museo denomina a la época de la esclavitud el “Holocausto Negro”, y en él, arte antillano, orfebrería pre-colombina, reliquias de culturas mesopotámicas y del África occidental y meridional, se exhiben junto con fósiles e incluso con uno de los barcos que sirvieron para el transporte de los esclavos desde su natal África.
La palabra “Kura” hace referencia a una mansión rodeada por muros y edificios de servicios, que es hoy en día la construcción en la que se encuentra el museo dentro de los predios del prestigioso Hotel Kura Hulanda, un establecimiento de lujo que ha reconstruido el pasado de la capital a través de cuidadas restauraciones de las casas de madera originales de la isla; el museo es el más importante de su género en todo el Caribe y no deja indiferente a nadie.