A tan sólo tres horas por carretera de la capital española se llega al hotel Fonte Santa, que desde su inauguración en 2005, se ha convertido en todo un emblema de bienestar, gracias a las propiedades terapéuticas de las aguas termales de la región, las más afamadas de Portugal.
Sus 42 habitaciones -3 suites, 21 superiores y 18 estándar- combinan modernos conceptos de diseño en un ambiente natural que invita permanentemente a la relajación y el sosiego.
Los sabores de la región de Beira se disfrutan en las especialidades de Papa Figos, el restaurante del hotel. La cercanía de este establecimiento con el coto de caza más grande de Portugal, la finca de “Valle Feitoso”, hace que los platos de caza sean los protagonistas de unas veladas gastronómicas donde venado, jabalí, perdiz o faisán, se transformen en verdaderas “creaciones de autor”.
Tras la segunda guerra mundial, el prestigio de las termas de Monfortinho empezó a traspasar fronteras, por ello actualmente este hotel es la mejor alternativa para combinar una agradable estancia en el campo con unas sesiones de balneoterapia. Una estupenda fórmula para descansar y experimentar la cultura del agua como fuente de bienestar.
Son varias las excursiones y actividades que se pueden realizar desde el Fonte Santa: safaris fotográficos en vehículos 4 X 4 en la finca Valle Feitoso, tiro al plato, tenis, senderismo, ciclismo o pesca; canotaje y kayak. Durante la temporada de caza los amantes de este deporte pueden, bajo petición, realizar jornadas tanto de caza mayor como de caza menor.
El cercano pueblo de Monsanto, considerado como uno de los más bonitos de Portugal, es visita obligada para quienes opten por unos días de turismo termal en esta región.