Vrolijk Kerstfeest

Insistí en llegar hasta la ciudad medieval de Valkenburg en el sur de Holanda, para traer a los lectores del Club Altum mis impresiones sobre uno de los mercadillos de navidad más curiosos y originales de Europa. En medio de un duro temporal de nieve, he conseguido llegar, sabiendo que miles de viajeros se encuentran atrapados en varios aeropuertos europeos.

Pap-Noel

Van pasando los días, y tenemos la nochebuena prácticamente encima. He intentado apurar los detalles de este post al máximo para que pueda colgarse a tiempo, y aunque he logrado mi cometido, he tenido que sortear un inclemente temporal de nieve que tiene paralizada a media Europa, y que por ahora no amaina. Desde que supe del mercadillo de navidad de Valkenburg, me prometí incluirlo en los periplos del Blog Club Altum. Planifiqué las cosas de tal manera, que ayer domingo pudiera llegar hasta la región de Limburgo, cuya capital es la ciudad de Maastricht. Debido a las intensas nevadas que acontecen actualmente en Europa, mis planes se vieron modificados. Llegué hasta Valkenburg, pero no pude dormir en Maastricht, pues no se aseguraba el tránsito de trenes hoy lunes hasta Amsterdam –en donde me esperaban dos importantes citas de trabajo-, así que tuve que volver ayer mismo, después de tener que hacer una combinación de seis trenes que me tomaron más de cinco horas de regreso. Aunque el país está semiparalizado por la nieve, ha valido la pena esta romería. De eso no cabe duda, pero hay que tener presente que en condiciones normales el viaje lo hubiera hecho en la mitad de tiempo. Siento tener que aplazar lo de Maasricht, sin embargo prometo a mis lectores que buscaré la forma de cumplir con dicha visita.

Mono-Nieve

El paisaje desde el tren, recordaba permanentemente escenas de la película Polar Express”. Holanda lleva 3 días bajo un manto blanco, que para estas fechas, contribuye bucólicamente a la puesta en escena de la navidad. Valkenburg está al sur del país, justo en ese pedazo holandés que pilla en el mapa entre Bélgica y Alemania, de hecho, desde el centro de esta población, hay tan sólo 20 km a cualquiera de las dos fronteras.

El Castillo de Valkenburg se remonta al año 1115. Pasadizos secretos, cuevas, túneles, mazmorras y toda una red de comunicación subterránea convierten el subsuelo del monumento –incluidas las canteras de las que los romanos extrajeron las piedras para sus monumentos-, en dos originales mercadillos de navidad, para muchos, los más hermosos de Europa: Fluweelengrot (Cueva de Seda) y Gemeentegrot.

Este año las actividades de ambos recintos giran en torno al mundo de Charles Dickens y sus personajes. Por las antiguas galerías desfila el profesor Falckenstein, evocando tiempos victorianos entre unos puestos que adornados coquetamente y con todo tipo de artículos -arreglos navideños, ornamentos decorativos, pesebres, renos y Papá Noel; casitas de cerámica, trenes de navidad sin cables, artesanías de madera y cerámica de Delft-, despiertan en los visitantes el más entrañable de los espíritus navideños. Igualmente, dulces y embutidos, licores de frutas y productos de aromaterapia, acuden a esta cita bajo tierra, así como muchos otros objetos de ropa y decoración susceptibles de ser regalados por estas fechas. El paseo bajo la luz de antorchas justifica una parada técnica en cualquiera de los cafés que se encuentran a lo largo de la ruta, y que destacan por su montaje y decoración. Sin duda, una experiencia para vivir, y para recordar por el resto de la vida.

Fachada

Por momentos, tanto en el interior como afuera de la gruta y de los túneles, se tiene la impresión de encontrarse en un decorado que parece superar la realidad. Al hacer una correcta recomposición del lugar, se reconoce todo como una situación verídica, que en medio de la nieve, y mucha gente alegre y sonriente, confirma que no se está soñando… por mucho que parezca un cuento.

Entrada

La tradición de celebrar estos mercadillos -por lo general desde un mes antes del día de navidad- tiene muchos años. Cada año cobra más fuerza, y los visitantes aumentan tanto como las actividades en torno a este evento. Conciertos, coros, bandas, y otros espectaculos, encuentran en Valkenburg el escenario navideño idóneo. El pueblo no es ajeno a tanto visitante, y los restaurantes y alojamientos son varios, y para todos los presupuestos. Creo que es una cita obligada en alguna navidad. Mi experiencia, desde luego, me lleva a recomendar esta “navidad bajo tierra”, por especial, auténtica, diferente, y particularmente emotiva.

FELIZ NAVIDAD, o mejor dicho, Vrolijk Kerstfeest

Caf-Vertical

3 comentarios sobre “Vrolijk Kerstfeest”

  1. Club Altum:
    Me parece interesante seguir vuestro blog, en él me he enterado de un par de cosas de las que nunca había oído, es el caso de la ciudad de Brasil de hace unas semanas, y estos dos mercadillos. Gracias

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