Salamanca y su “GASTRO turismo”

Cada vez más las motivaciones para realizar un viaje o una escapada de fin de semana son conducidas por la oferta gastronómica del destino. La provincia de Salamanca y su “GASTRO turismo”, nos tientan a “picotear” y también a “pecar”… Conscientes del filón que implica el “buen comer”, las despensas salmantinas, descubren al viajero un amplio espectro de experiencias gastronómicas más que irresistibles.

Texto: Hernando Reyes Isaza
Fotos: Diputación de Salamanca

¿Cuántas veces no hemos oído excelsas palabras sobre los productos y los platos de esta provincia? De todos es sabido que un altísimo porcentaje del jamón ibérico producido en nuestro país proviene justamente de aquí, y en concreto, de Guijuelo; que las lentejas de Armuña poseen una inagotable fuente nutritiva; y ni hablar de sus vinos de la Sierra de Francia, de la comarca de las Arribes del Duero, o de los caldos de Sotoserrano que cada vez ganan más adeptos dentro y fuera de nuestras fronteras.

Lentejas de La Armuña

Y esa repostería de convento que es un verdadero “pecado”, o los aceites de oliva de un sabor exquisito por la misma calidad de las olivas del que está hecho.

Palmeritas de hojaldre

Sin palabras nos quedamos cuando evocamos los sabores y texturas de los quesos del noroeste de la provincia, o nos dejamos seducir por su dehesa y su extensa cabaña ganadera.

Carne ibérico fresco
Carne de Ibérico

Está claro que estos “suculentos manjares de la tierra” son, diríamos, joyas artesanales, variadas y exclusivas y, por supuesto, 100% mediterráneas.

Hollejo de la uva

Estamos pues ante un escenario cuyos protagonistas son los ingredientes “tradicionales” de nuestra base alimenticia, de una calidad excepcional, y que en los últimos tiempos se han fortalecido gracias al matrimonio indisoluble que son turismo y gastronomía.

Un GASTRO calendario para todo el año

Patatas meneás

Los viajeros que se acerquen a esta provincia se encontrarán con ferias, fiestas de interés turístico, actividades culinarias y jornadas gastronómicas a lo largo de todo el año para dar gusto a todos los paladares.

Calderillo

Además, les será imposible regresar a casa sin los recetarios para elaborar algunos de los platos más reconocidos de la región como el hornazo, la chanfaina, las patatas meneás, la jeta asada, el picadillo de Tejares, el calderillo bejarano, el sacatrapos o el bollo maimón, entre otras delicias.

Bollo maimón

A continuación, exponemos algunos de los “GASTROplanes” que nos ofrece la provincia de Salamanca que, incluyen además, sugerentes rutas y recomendaciones paisajísticas, culturales y patrimoniales para no dejar de “picotear” y de “pecar”:

Cata de jamón con corte a mano de un experto maestro jamonero

“Quesoturismo”:

Queso de cabra.

En el noroeste salmantino se inició a finales del XIX la fabricación artesanal de queso con métodos tradicionales a base de leche cruda de oveja. Así surgió la Marca de Garantía “queso Arribes de Salamanca”, que presenta abundantes ojos, homogéneamente distribuidos, con un agradable olor y un aroma muy desarrollado, con reminiscencias a leche de oveja y mantequilla.

Queso Arribes de oveja

Hoy se pueden visitar queserías tradicionales con más de 60 años de historia, para conocer su explotación y elaboración, y disfrutar posteriormente de catas de quesos de manos de maestros cortadores.

“Oleoturismo”:

Aceitunas de la región

Afrutado, denso, de intensa fragancia y toque picante. Así es el aceite de oliva virgen extra que se elabora en los parques naturales de Las Arribes y la Sierra de Francia, lo que aporta notas singulares al preciado zumo de la aceituna. Ese gran valor medioambiental queda patente en la declaración de las sierras del sur como Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Catas dirigidas, rutas, visitas a olivares… son variadas las experiencias de oleoturismo que se ofrecen al visitante, que le van a permitir adentrarse en la nueva cultura del aceite.

“Jamonturismo”:

Jamón Ibérico de Guijuelo

Existen pocas sensaciones comparables a saborear una loncha de Jamón Guijuelo: reflejos y brillos sobre la grasa infiltrada, el intenso aroma y un sabor envolvente único convierten la invitación en una irresistible tentación. La provincia de Salamanca ofrece una interesante Ruta del Jamón, con visitas guiadas por las instalaciones de sus productores para conocer la figura del cerdo ibérico y el peso cultural que ostenta en una zona como Guijuelo, disfrutar de un curso de corte a cargo de un maestro en esa disciplina y la posterior degustación de los productos del cerdo ibérico de bellota.

“Gastroturismo Conventual”:

Dulces conventuales

Los conventos de clausura esconden entre sus paredes el misticismo y la tradición de muchos siglos. Por ello, se convierten en una magnífica opción para adquirir multitud de pequeñas joyas elaboradas con fórmulas magistrales, custodiadas con el paso el tiempo. Perrunillas, mantecados, repelaos, pastas, amarguillos, almendrados, jesuitas y nevaditos son solo algunos de estos pecados de obligada penitencia.

Mantecados del convento

Una opción para adquirir estos productos es dirigirse a los conventos y monasterios que se dedican a estas especialidades: Benedictinas en Alba de Tormes; Clarisas en Ciudad Rodrigo y Cantalapiedra; Agustinas en San Felices de los Gallegos o Carmelitas en Peñaranda de Bracamonte. Entre los ingredientes fundamentales de estas “dulces tentaciones” figura la miel, producto en el que destaca Salamanca por
 cantidad y calidad. De hecho, la provincia salmantina ocupa el primer puesto en producción de miel y polen a nivel regional.

«Enoturismo»:

Aprendizaje enológico

Tanto la D.O. Arribes como la D.O.P. Sierra de Salamanca cuentan con multitud de bodegas en las que conocer cómo elaboran sus vinos, catarlos en primera persona y poder adquirirlos directamente. Unas visitas que pueden complementarse con rutas de senderismo, paseos en bicicleta o avistamiento de aves.

Más información: www.salamancaemocion.es

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