La cueva de Ibiza en la que se refugió Alberti

Incursionar en el terreno del senderismo es una actividad cada vez más demandada en la isla pitiusa. Una nueva ruta de senderismo lleva al visitante a descubrir la cueva que dio refugio a Alberti y su musa y compañera maría Teresa León durante la Guerra Civil.

 Texto y fotos: Redacción ALTUM

A la belleza del municipio de Sant Josep de Sa Talaia, célebre por sus fondos   marinos con Posidonia oceánica, playas de inmensa belleza y pueblos con encanto se suma ahora una ruta de senderismo que permite descubrir la cueva en la que Rafael Alberti y su musa y compañera María Teresa León se refugiaron durante tres semanas durate la Guerra Civil en 1936.

Los primeros hippies de España

 “Azul se estira en Ibiza. Allí fui prisionero en un monte de pinos”, escribió desde su exilio argentino el poeta Rafael Alberti. Una cueva fue su trinchera durante la Guerra Civil, la misma cueva que el Ayuntamiento de Sant Josep de sa Talaia presenta al público dentro de las rutas de senderismo que discurren por el Parque Natural de ses Salines.

Foto 4
Atardecer en Sant Josep de Sa Talaia

La historia es poderosa. Y la historia de Ibiza y del poeta lo son aún más. El autor de “Marinero en tierra” se escondió allí con su esposa, María Teresa León. La pareja disfrutaba de unas vacaciones en esta isla, pero el inicio de la guerra les sorprendió y les obligó a sobrevivir entre la maleza y los recursos que les regalaba la  naturaleza.

Foto 2
Placa al la entrada de la cueva

Como recuerdan  con cariño en la isla, fueron los primeros ‘hippies’ de España. Durante tres semanas habitaron la cueva que está situada cerca de la Torre de Sa sal Rossa, en la idílica Platja d’en Bossa. Un monolito y una placa recuerdan su estancia.

Foto 1
Entrada a la cueva de Alberti

Toda una experiencia de vida que ninguno de los dos olvidó jamás, que marcó su vida y su obra, que se convirtió en parte de ellos. De hecho, María Teresa León relata en su “Memoria de la melancolía”  cómo, recuperada la isla por las tropas gubernamentales, el poeta evitó que las turbas quemaran las iglesias y las obras de arte que contenían.

Panorámica de las playas de Sant Josep

Días del verano de 1936 que ahora se resucitan. Visitar la cueva que fue su morada, pasear por los mismos caminos y parajes por donde lo hiciera la pareja. Con esta idea, el municipio abre su puertas de par en par al viajero, al que invita a perderse por esta ruta y por otras que son parte de nuestra historia.

Más información: www.santjosep.net

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.