La capital colombiana, ubicada a 2640 metros de altura es el eje central de este relato visual, que nos remonta a la que los colombianos llamamos “tierra fría”.

La maestra explica : La tierra fría está entre los 2000 y los 3000 mts de altura
A pesar de estar en la zona tropical, a medida que se sube hace frío
Bogotá está en clima frío y se encuentra a 2.640 mts sobre el nivel del mar
Está ubicada sobre la cordillera Oriental que es parte de la de los Andes
La niña pensaba que el mar estaba debajo de la ciudad
Que si abría un hueco de 2640 m se iba a encontrar entre el agua del mar
La niña no entendía que Bogotá está encima de la montaña, en una sabana
La Sabana de Bogotá es un gran recuerdo de la mujer
La Sabana está rodeada de montañas muy altas, muy bellas

La Sabana es muy verde, con mucho pasto, llena de colores
Los conquistadores fundaron a Bogotá cuando se encontraron con la Sabana
No tenían altímetro, no se daban cuenta a qué altura estaban
La sabana es tan bella que no dudaron en quedarse ahí
El español conquistador que la fundó se llamaba Gonzalo Jiménez de Quesada

Era un gran hombre, era un escritor, escribió la primera novela en Colombia
La novela se llama El Antijovio, mucha gente dice que no es una novela
La mujer piensa que sí lo es, que es una novela diferente,
Una novela de la época, pero una novela al fin de cuentas
Bogotá fue fundada el 6 de agosto de 1538
Los conquistadores hicieron 12 ranchos de paja y una iglesia
La bautizaron como Santafé de Bogotá
La niña recuerda que había un versito que decía:
“El 31 de agosto de un año que no diré, un terrible terremoto sacudirá a Santafé”
La mujer le tiene pánico a los terremotos, es un motivo más para no vivir allá;
Los 31 de agosto, la mujer siempre huía de la ciudad, al campo
La niña tuvo que hacer los 12 ranchos en plastilina y la iglesia con techo de pasto
La mujer piensa que esas tareas eran completamente inútiles, y aburridas
Eran tareas para que los papás gastaran plata y los niños lloraran angustiados
La mujer cree que hacer mapas sí era útil, se aprendía geografía
La niña los hacía muy lindos en papel mantequilla

Se calcaban del Atlas con lápiz, se les ponían muchos colores
La montañas se marcaban en café, el mar en azul claro, los ríos en otro azul
Las ciudades con punticos colorados, las selvas en verde oscuro
Los llanos en verde esmeralda, y las nieve con lápiz Prismacolor blanco

La mujer recuerda a su país y piensa en que Bogotá fue fundada a 2640 mts
Más cerca de las estrellas dice la publicidad
Muy lejos del oxígeno piensa la mujer
Muy cerca de las águilas, piensa en la película “Donde las águilas se atreven”
Es difícil vivir en la ciudad por la altura, el mal de altura se llama soroche
Cuando se llega a Bogotá después de estar al nivel del mar da soroche
El soroche es una sensación inmunda de ahogo, de palpitaciones
El soroche se quita con té y con reposo de dos días
A la mujer no le gustaba vivir en las alturas
Le dan miedo las alturas, se asusta a más de 4 metros del piso
Piensa que en los países que no son tropicales a esa altura siempre hay nieve
Piensa que toda la gente debería vivir al nivel del mar
La mujer adora el mar y el clima cálido
Bogotá es una ciudad gris, con edificios grises, y montañas heridas
La montaña más alta se llama Monserrate
En Monserrate hay una iglesia, la iglesia de El Señor Caído

La gente sube a pie por senderos de piedras a pedirle favores al Señor Caído
El padre de la niña subía trotando para hacer deporte y no pedir favores
No creía en el Señor Caído, no creía en los milagros
Milagro sería que el Señor Caído se levantara pensaba la niña
La niña subió muchas veces a Monserrate en funicular, en teleférico
La niña también subió caminando de la mano de su padre
En Monserrate venden camándulas, imágenes de el Señor,
También venden fritanga, algodón de azúcar, y dulces de colores
La fritanga es una comida típica de Bogotá, una comida muy grasosa,

Longaniza, morcilla, papitas criollas, cerdo y chicharrón
La mujer recuerda la imagen de la longaniza dentro de un mostrador
Detrás de un vidrio engrasado, iluminada por una lamparita colgada
Con una mosca gigante volando alrededor, posada sobre un papel inmundo
La mujer no añora la fritanga, añora sólo el chicharrón
El chicharrón es la piel del cerdo cocinada, frita, e inflada
Es una delicia, lo comía siempre con su abuelo materno en las corridas de toros
En Bogotá hay corridas de toros, la niña las adoraba, la mujer las añora
La mujer no piensa discutir con los anti taurinos,

La mujer no maltrata a ningún animal, sabe que las corridas de toros son puro arte,
Si no lo son , le da igual, es una taurófila consumada,
Total, dirán algunos lectores : es una salvaje
La mujer sí lo es, pero no le importa, en este caso, le gusta serlo
Bogotá es una ciudad desordenada, caótica, con mucho tráfico,

Con 9 millones de habitantes
Bogotá no ha sido planificada, por eso es tan extraña, tan poco geométrica
Los cerros que rodean a Bogotá son preciosos, la sabana también lo es
La mujer piensa que lo bonito de Bogotá son sus alrededores
En Bogotá hay barrios muy pobres y muy ricos
Los muy pobres que son la mayoría, se encuentran en el sur de la ciudad
Los del norte son barrios menos pobres y más bonitos
Con edificios hechos en ladrillo a la vista
En Bogotá el ladrillo es muy común, hay muchas ladrilleras,
A la mujer le gustan las construcciones de ladrillo

Las siente muy propias, muy de su entorno, muy de su vida
Pero la gente es toda igual, gente del altiplano, gente taimada
Claro que hay todo tipo de personas como en todas partes
El carácter del bogotano es extraño recuerda la mujer
Es gente parecida al clima: fría, lluviosa, monótona, gris, falta de luz
Por suerte ahora en Bogotá hay gente de todas partes
La gente del interior ha mejorado a la ciudad
Es gente más abierta, gente más alegre, gente más directa
Ahora Bogotá es cuasi metrópolis

El centro de Bogotá está lleno de iglesias
Como los españoles llegaron en la conquista impusieron su religión
Hay bellas iglesias coloniales en el centro de Bogotá
Para la mujer la iglesia más bella es la de San Francisco

Que queda frente al parque de Santander y al Museo del Oro
En el Museo del Oro hay objetos de las culturas indígenas colombianas
Objetos maravillosos tallados en oro
Los indígenas que vivían en la sabana de Bogotá eran los Muiscas
Su idioma era el Chibcha
Dicen que guardaban los tesoros escondidos de El Dorado

Los tesoros que buscaban algunos españoles
Los principales Muiscas vivían en la montaña cerca de la laguna de Guatavita
Allá dice la leyenda que está escondido el tesoro
En el fondo de la laguna
En el Museo del Oro se puede ver la réplica de la balsa del cacique

Ese cacique vivía en Guatavita
Los nombres de las poblaciones cercanas a Bogotá son en Chibcha
Cajicá, Zipaquirá, Tocancipá, Nemocón, Chía, Tenjo

Nombres que a la mujer le huelen a infancia
Le huelen a la niña que fue viviendo en las alturas
Viviendo protegida por las montañas y alejada del mar
A la mujer le es difícil escribir sobre Bogotá
Sobre una ciudad que es sólo un fugaz recuerdo
Imágenes confusas pasan por su mente
Gabardinas y paraguas, buses y busetas, ruanas y sombreros,

Iglesias y museos, bibliotecas y barrios coloniales,

Ruido, música, hijos y poesía
Recuerdos de una ciudad que algún día no le fue tan ajena.
Muy buena colección de relatos. Este de Bogotá me descubre una ciudad totalmente diferente a la que imaginaba. Muy trise y gris para ser trópico… Así es el mundo. Gracias por contarlo.
Un relato muy hermoso, siempre te digo que tienes talento para la literatura, pero lo que siempre te digo es que con tus palabras me haces viajar y sentir. Me ha entusiasmado este relato sobre Bogotá.
Mi querida Carmen:
En este caso el relato es de Bebela Vargas nuestra colaboradora del blog, y la editora de toda la web. Escribe muy bien, y si te ha gustado te recomiendo que leas los otros relatos de ella aquí publicados. Con poner su nombre en el buscador interno encontrarás todos sus textos.
Un beso grande,
Que maravilla de texto, que delicia.Siento decirlo aqui en una web de viajes,pero es infinitamente mas placentero viajar con la literatura,con los buenos relatos, que con la novena plaga del mundo actual, el turismo.
Jose, sé que a Bebela el comentario que acabo de leer le está cayendo como «agua de mayo»!!! Viva la literatura de viajes, y viva lo que Bebela llama Relatos Visuales… Toda una delicia (imposible de maquetar), pero toda una delicia.
Que hermoso relato Bogotano de una Hermosa Bogotana que indudablemente conoce y sabe escribir acerca de su tierra Colombiana. Recuerdos desde la distancia. Mil saludos…