Navidad en una finca colombiana

La mujer vive hace muchos años en la Argentina, y siempre siente nostalgia de la Navidad, también de la fiesta de Reyes; el motivo es simple: la mujer vivió de niña en Bogotá, una ciudad dónde la Navidad era importante, allí no eran los Reyes Magos quienes llevaban los regalos para los niños sino un personaje fantástico: “El Niño Dios”; hoy la mujer bloguera de Altum quiere compartir con sus lectores los recuerdos de la infancia frente a una Navidad recién pasada, y a unos Reyes por llegar, con dos “Relatos visuales”.

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La navidad se celebraba en la finca

En Colombia las fiestas de navidad

Comienzan el 16 de diciembre

Con una novena

Una novena al Niño Dios

Una novena escrita por un cura colombiano

Una novena escrita en el siglo XIX

La novena se reza todas las noches

Desde el 16 de diciembre hasta el 24

Hasta Nochebuena

Se le pide un deseo al Niño Dios

Si no se reza la novena el deseo no se cumple

La navidad es la fiesta de los niños

Por eso el Niño Dios es quien trae los regalos

En Argentina los regalos los traen los Reyes Magos

En las casas de Colombia se hacían pesebres

Los pesebres en Argentina se llaman Nacimientos

Los pesebres se hacían con musgo

Pesebre-patos

Se hacía una casita de madera y techo de paja

Con arbolitos que eran ramas de los árboles

En la casita se ponía una cuna vacía

Se ponían figuritas de barro o de plástico

La Virgen y San José eran los primeros que se ponían

Un burro y un buey los acompañaban

Dentro de la casita esperaban a que llegara el Niño Dios

El Niño Dios amanecía en su cuna el 24

En el pesebre se hacían caminitos con arena

En uno de los caminitos iban los tres Reyes Magos

Melchor, Gaspar y Baltazar

Baltazar era el rey negro

Siempre estaba arrodillado

Para ofrecer su regalo al Niño

La mujer piensa que lo ponían arrodillado

Por ser negro

Que el mundo sigue siendo racista

Baltazar siempre era el último de la fila

La mujer está enamorada de Barak Obama

Piensa que es el gran triunfo contra el racismo

La mujer cree que es el hombre más inteligente del mundo

La mujer sonríe pensando en Baltazar arrodillado

La mujer sonríe pensando en Obama de pie

Los tres iban a llevarle los regalos al Niño Dios

Iban en fila hacia el establo

El establo donde estaban esperando al Niño Dios

Siempre tenía en el centro del techo una estrella dorada

Los pastores también iban en la procesión

Junto a los pastores se ponían ovejitas de plástico

Se hacían lagos con espejos de tocador

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Sobre los espejos se ponían patos de plástico

Cisnes rosados y azules

Los cisnes y los patos cubrían casi todo el espejo

Se hacían cataratas y ríos de algodón

Se ponían pueblitos repartidos por todo el pesebre

La niña era muy feliz haciendo el pesebre

Pesebre-con-musgo

En la hechura del pesebre colaboraban todos

Los niños siempre ponían carritos y tanques de guerra

A la niña le parecía un adefesio

Ahora de grande lo entiende

No hay sino que ver lo que pasa en el Medio Oriente

Siempre hay guerras

La mujer piensa que los juguetes de los niños

Eran premonitorios

En el pesebre no había petróleo

Pero es cómo si lo hubiera habido

La novena la rezaban todos los niños

Toda la familia

La novena empezaba con:

«Benignísimo Dios de infinita caridad

que tanto amasteis a los hombres,

que les distes en vuestro seno la mejor prenda de vuestro amor…»

Todos se sabían la novena de memoria

La mejor parte era cuando se rezaba la oración a San José

Cuando decía: «…esposo de María y padre putativo de Jesús…»

Todos los niños se reían, la palabra putativo les daba risa

La tía mayor los miraba con cara de odio y seguía rezando

Amén y comenzaba la fiesta

Seguían los villancicos

Los cantos navideños

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A la niña le encantaban los villancicos

Los instrumentos con que se acompañaban

Salían de los cajones de la cocina

Las tapas de las ollas

Las cucharas de palo

También castañuelas

Triángulos

Y uno que otro tambor

Todo el mundo quería tocar las castañuelas

La niña siempre se las pedía

Pero no sabía cómo tocarlas

El villancico preferido de la niña era «La burra Rin-rín»

«Hacia Belén va una burra rin-rín….

yo me remendaba, yo me remendé,

yo me eché un remiendo, yo me lo quité….»

Hacia-beln-va-una-burra

Todos cantaban a gritos

La mujer creía que el Niño Dios

No le iba a traer regalos

Por reírse tanto durante la Novena

Al terminar de rezar y de cantar

Los niños echaban pólvora

Luces de Bengala

Velas romanas

Volcanes

Voladores

Globos de varias bocas

La tía preferida de la niña se llamaba Helena

La tía hacía los mejores globos

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En papeles de muchos colores

Hacía globos en forma de vaca

O de elefante

Globos con más de tres bocas

Los globos de la tía Helena eran maravillosos

Siempre se elevaban

Se iban muy alto

Llegaban hasta donde estaba el Niño Dios

Le explicaba la tía Nicha a la niña

Que su globo era un homenaje al Niño Dios

La tía Nicha era la tía Helena

La tía Nicha murió hace muchos años

A la mujer le hace falta su tía Nicha

Era como un nicho de paz

Con la tía oían música

Oían a My Fair Lady y oían corridas de toros por la radio

La tía era un amor absoluto

La tía siempre cosía vestiditos maravillosos

Para sus dos niñas que eran muy chiquitas

La tía murió joven

A la niña le hizo mucha falta

A la mujer le sigue haciendo mucha falta

Después de echar los globos se entraba a la sala

A esperar a que llegara el cura para la misa de gallo

La misa de Navidad se llama la misa de gallo

La mujer no sabe porqué ese nombre

A la finca siempre iba el mismo cura

A decir la misa de las 12

La misa de gallo

La misa era en la capilla de la finca

La capilla era diminuta

Adentro de la capilla sólo cabía la familia

Y las muchachas de las tías

Que eran muy viejitas

Las tías y las muchachas eran muy viejitas

Los trabajadores de la finca oían la misa afuera

No entraban a la capilla

Afuera hacía mucho frío

Uno o dos grados de temperatura

El cura siempre echaba el mismo sermón

«…y el Niño Dios llegó esta noche

para bendecir a todos los trabajadores

explotados por sus patrones terratenientes….y blablabla…»

La niña no entendía nada del sermón

El abuelo montaba en cólera

Las tías también

Sin embargo después de la misa

El cura presidía la mesa

La mujer piensa

Que lo invitaban para que los regañara

Para pasar la Nochebuena llenos de culpa

O porque para comerse sin culpa la cena

Llena de viandas y licores

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Necesitaban ser regañados por el cura

Después de la cena los niños se iban a dormir

A esperar a que el Niño Dios

Les dejara los regalos

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Se los dejaba encima de la cama

Si eran muy grandes

Dejaba una nota encima de la cama

El despertar de Navidad era lo mejor del mundo

Para todos los niños

Las camas llenas de juguetes

Los juguetes olían a nuevo

El Niño Dios no regalaba juguetes viejos

Los juguetes se usaban frenéticamente durante un día

Luego todos los niños se olvidaban de ellos

Volvían a los caballos

A jugar a la pelota

A jugar a indios y vaqueros

La niña volvía a sus libros

Si había una nueva muñeca

La incorporaba a la familia

Pero nunca era la más especial

La niña no entiende porqué el Niño Dios

Nunca le llevaba libros

Si era lo que más le gustaba

Un día el Niño Dios le trajo un acordeón

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Muecas

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La niña piensa que el Niño Dios

Se equivocó de niña

La mujer lo sigue pensando

La niña hubiera querido que le dejara una guitarra

La niña pensaba que el Niño Dios era muy chiquito

Que no sabía todos sus pensamientos

Que Dios cuando chiquito era Niño

Que no podía conocer todos los pensamientos

Que por eso se había equivocado de regalo

La niña se preguntaba porqué al Niño Dios

Su papá

No le explicaba bien qué regalos querían los niños

La niña pensaba

Que era porque lo habían maltratado en la cruz

En Semana Santa lo habían matado

Y aunque hubiera resucitado había quedado con rabia

Por eso no le explicaba al Niño qué era lo que querían los niños

La niña pensaba que era inútil que le escribieran cartas

Porque a comienzos de diciembre se le mandaba una carta al Niño

Una carta con la dirección : Cielo

Se le hacía una lista de los regalos que se querían

Pero la niña sabía que eso era inútil

Si era tan chiquito seguro no sabía leer

Por eso también se equivocaba tanto

Le parecía terrible que el Niño Dios

Se tuviera que hacer cargo de todo

Sin embargo a la niña le encantaba la Navidad

Hoy al Niño Dios lo reemplazó Papá Noel

Ese tipo le parece patético a la mujer

Portal-de-Beln

10 comentarios sobre “Navidad en una finca colombiana”

  1. Jejejee viví mis navidades en Colombia casi de la misma manera, con la diferencia que la finca de mi abuela era de clima cálido, no hacia frío en la misa al contrario un calor que necesitaba un aguardiente para los papas todas las noches.
    Lindos recuerdos, insuperables momentos!!!!

  2. Maravilloso escrito….la atmósfera me trasladó al norte próximo de Bogotá.
    Provoca la nostalgia propia de la época y las infinitas preguntas infantiles que aún alguno nos seguimos haciendo. Gracias

  3. Increíble el parecido, con las Navidades Andaluzas, salvo que nosotros debíamos esperar hasta los Reyes Magos para recibir los regalos.Unas Navidades así marcan para el resto de las Navidades futuras, por eso algunos las odian y otros las adoran.

  4. Aprovecho esta época para leer en familia tan maravilloso escrito. Mil gracias bebela por participarnos de recuerdos tan especiales…

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