Gracias a la variada oferta de alojamiento que ofrece este establecimiento, los huéspedes podrán decantarse por una suite de una habitación en el caso de una pareja, y por una de dos, o tres habitaciones en el caso de una familia o de un grupo de amigos. Cada habitación de las suites cuenta con baño privado con amenities de la casa Bulgari. Los confortables salones de todas ellas ofrecen una impresionante vista de Bangkok y el río Chao Phraya; en la decoración priman los conceptos de modernidad y practicidad.
Los más exclusivos pueden escoger las suites comprendidas entre las plantas 51 y 59, que pertenecen a la categoría denominada “The Tower Club”. Las tarifas de estas plantas incluyen siempre el desayuno continental, así como diversas bebidas y canapés que se sirven en un exclusivo lounge.
Quienes aquí se alojan, tienen prioridad a la hora de hacer cualquier reserva en los restaurantes del hotel, algunos de los cuales se encuentran entre los mejores de la ciudad.
El gimnasio y las piscinas de adultos y de niños, son otras de las atracciones del hotel de las que pocos pueden escapar. La carta de masajes orientales es bastante amplia, aunque sin lugar a dudas, el favorito de la mayoría es el masaje tradicional tailandés.
Si las noches de Bangkok se han convertido en las más “chic” del continente asiático, en parte deben su fama a uno de los bares de este hotel. Sirocco, considerado el bar más “cool” del mundo, se encuentra al aire libre en la última planta del edificio. Su moderna decoración, permite a los clientes disfrutar de una copa en las alturas de Bangkok, con un fondo de música de jazz formidable. Una experiencia para nosotros, no solamente difícil de olvidar, sino todo un “must” en la llamada “Ciudad de los ángeles”.