En Perú, el pollo asado hace parte del recetario nacional. Su consumo está tan arraigado en esta sociedad que incluso está por encima de platos tan emblemáticos como el ceviche o la chifa. Jhosef Arias, uno de los más reconocidos chefs peruanos afincados en España, abre HUMO en Madrid el más acertado concepto de pollería peruana.
Texto y fotos: Redacción Altum
Hablar de Jhosef Arias es hablar de tenacidad, persistencia e investigación. La trayectoria de este chef peruano es rica en esa impronta que dejan los recuerdos de infancia, los sabores de la cocina de la madre y el amor por lo criollo.

Jhosef es un hombre hecho a sí mismo, conocedor de sus raíces y empeñado en que cada vez el Perú y su gastronomía tengan una relevancia mayor en el panorama de la oferta gastronómica madrileña.

Arias cuenta con cuatro restaurantes en Madrid (Piscomar, Callao 24, Hassaku, y Humo). Es además, embajador mundial de la gastronomía iberoamericana a nivel mundial, y Promperú el ente nacional peruano para la promoción del país como destino turístico, suele contar con él para diferentes acciones que fomentan la difusión de la cocina peruana.
En época de pandemia
Debido a la creciente demanda de reservas del vallecano Callao 24, Jhosef decidía, en plena pandemia, trasladar su mítico templo de comidas a la zona de Arturo Soria -concretamente a la Calle Agastia-, por lo rápidamente tuvo claro que en el local que le quedaba libre abriría una típica pollería peruana, y así nació HUMO. El éxito fue apoteósico y ahora este local ha cerrado y se ha trasladado a la calle Hermosilla, 73 en el mismo barrio de Salamanca.

El aroma ahumado de este pollo tan popular en su país, la piel crocante del mismo, esas “papitas fritas” que a todos enloquecen y las salsas que lo acompañan (Uchu Qhari, Rocoto, Oliva o Chimichurri) son las características de un plato consumido en el país de los Incas por todas las clases sociales.

Imprescindible la llamada “salsa 88” una creación del chef que hace referencia a su año de nacimiento.

Con este cuarto local, el grupo Jhosef Arias sigue su hoja de ruta hacia la consolidación como un modelo de negocio que se esfuerza cada vez más por dar a conocer las diversas variantes de una de las mejores cocinas del mundo.

Carbón y parrilla con sabor a Perú
Humo es una clara apuesta por el delivery y el take away con logística propia de reparto que también ofrece la posibilidad de disfrutar de los pollos al carbón y de carnes a la parrilla en el propio local.

Los pollos pueden pedirse enteros, medios o por cuartos y no faltan otras delicias del célebre “piqueo” peruano como son los anticuchos (corazón de pollo, corazón de ternera, pechuga de pollo, molleja), queso fresco a la parrilla, el chorizo macerado en cerveza o los serranitos. Se esmeran en ofrecer las bebidas más emblemáticas del recetario popular como la bebida de cebada, la chicha morada o ese refresco emblema como es la Inca Kola.
Patrimonio Cultural de la Nación
Perú es el mayor consumidor de pollos de Latioamérica, cerca de 50kg por persona y año. La popularidad del pollo a la brasa es tal que el Instituto Nacional de Cultura del Perú lo elevó a la lista de “patrimonio Cultural de la Nación; y cada tercer domingo de julio se celebra el Día del Pollo a la Brasa.

Curiosamente esta receta la impuso en Perú un ciudadano suizo llamado Roger Shuller quien como criador de pollos empezó a asarlos en varillas metálicas que giraban dentro de un horno, el resto ya es historia.
Más información: www.humobp.com