En un reciente viaje de prensa a Brasil tuve la oportunidad de conocer a Raoni Maddalena, uno de los fotógrafos oficiales de EMBRATUR, el Instituto Brasileño para la Promoción Turística Internacional. La calidad de su trabajo y su riqueza humana se plasman en esta entrevista.
ACTT: ¿Cuándo se convierte la fotografía en tu verdadero canal de comunicación?
RM: Antes de convertirme en fotógrafo profesional trabajé en una productora de vídeo, en un estudio fotográfico y en un laboratorio. Hasta entonces ni siquiera tenía la costumbre de llevar la cámara cuando viajaba. Creía que las cosas importantes las llevaría en mi memoria, el resto serían distracciones. Cuando lo pienso me doy cuenta de lo engañado que estuve, especialmente cuando me reconozco ahora un ser compulsivo con las imágenes.
De niño me encantaba dibujar. Lo seguí haciendo hasta que empecé la universidad y descubrí que con la fotografía podría plasmar imágenes para hacer algo que siempre me ha encantado, contar historias. Estoy convencido que la narrativa, en este caso visual, es la forma más agradable de abrir la mente de las personas, de expandir la tolerancia. Es un proceso práctico para la educación y el conocimiento, donde precisamente están las cosas. Desde entonces la fotografía es mi forma de comunicar.

ACTT: Eres reconocido como un gran retratista y en ese campo has ganado algunos premios. ¿Porqué la fotografía de viajes?
RM: Con la decisión de comunicar visualmente estudié, trabajé y viajé intensamente, sin parar. Me iba a cuanto sitio podía, de cualquier manera… El objetivo era claro, viajar para contarlo y mostrar al mundo que la disposición para salir de nuestro confort -durmiendo por ejemplo en las casas de la gente local- nos regala grandes placeres y diferentes percepciones de la vida.
Recorrí intensamente Uruguay, Venezuela, Colombia y Ecuador. En este último país cubrí unas elecciones presidenciales, toda una historia nueva para mi. Me sumergí en la profundidad de la Amazonía y recorrí Brasil como nunca lo imaginé.
Cuando te conviertes en un viajero y pasas a conocer realmente a la gente de los sitios que visitas, entiendes que hay mentalidades diferentes y, lo más importante, que no hay formas correctas para lidiar con las diferencias. Cuando consigues establecer una especie de empatía con las personas de cada lugar al que llegas, cuando incluso las seduces y te ayudan en la ejecución de tu trabajo, es cuando estás listo para ser un fotógrafo de viajes. Y así es como llegué a convertirme en uno de los fotógrafos de Embratur.

ACTT: ¿Cuál es el criterio que predomina a la hora de realizar fotografías para Embratur?
RM: Está claro que las fotografías que van destinadas a la promoción de un destino deben encantar, deben ser susceptibles de admiración y por supuesto, deben invitar a conocer Brasil. En nuestro país tenemos verdaderas bellezas naturales, muchas de ellas conocidas, esa es la parte fácil del trabajo. Simplemente tienes que meterte allí con el más estricto rigor técnico y esperar el mejor clic.
Personalmente creo que las bellezas más grandes de nuestro pueblo están en la gente; la cultura callejera de Brasil es la que más impresiona. El hecho de que hayamos sido un país muy pobre y con mezcla de muchos pueblos diferentes nos ha hecho desarrollar la curiosidad extraordinariamente, además, de dotarnos de un gran sentido del humor… Creo que somos uno de los pueblos más divertidos y simpáticos del mundo, la máxima expresión de eso es el carnaval, el cual habita en nosotros permanentemente, todos los días.
La parte difícil del trabajo radica en lograr expresar todo esto que te digo con el debido respeto, y esa es precisamente la parte que más me gusta de mi profesión. La mayor lección que me ha dado mi trabajo es saber que lo más importante de una cultura es su gente.

ACTT: ¿Qué fotografías no harías?
RM: Aunque no estoy seguro de mi respuesta te diría que un conflicto. Si hay algo que me anima a trabajar cada vez más es pensar que mis imágenes puedan fomentar el respeto y la solidaridad. En el hipotético caso de que llegase a fotografiar un conflicto me remitiría a sus causas y no a la horrible manifestación de desequilibrio que es en sí mismo el conflicto.

ACTT: ¿Cuál es tu próximo proyecto?
RM: Siempre estoy buscando nuevas formas de expresión y ello me lleva a estar desarrollando nuevos proyectos permanentemente. Tengo que seguir estudiando el mundo de la fotografía a fondo para poder expandir la percepción que tenemos de la vida y de nuestro contexto como un todo.
Probablemente mi trabajo de mayor repercusión haya sido la creación de un video juego online llamado “Filosofighters”, a partir de esto vendrán nuevas cosas. Hernando, siempre recordaré que cuando me llamaron de Sao Paulo a decirme que había recibido un premio por este juego, estabas trabajando conmigo en Recife y lo celebramos con mucha alegría. Creo que fue entonces cuando hablamos de la posibilidad de esta entrevista.
Estos contenidos ayudan a acercar a los pueblos, las diferencias y promueven la tolerancia. El Sr. Maddalena tiene toda la maquinaria humana para ser un gran fotógrafo. Gracias Altum
Qué fotos por DIOS!
Siempre me gusta saber qué esconde el alma de un fotógrafo. A veces creo que estos artistas tienen un tercer ojo a través del cual nos dejan mirar a los demás las cosas que no somos capaces de ver.
Un abrazo
Sr.Quinzan, Raoni enxerga as pessoas com sua pele e seu coração. É um fotógrafo e uma pessoa excepcional.
Antonio, puedo asegurarte que la fibra interior de Raoni está hecha de un material, que incluso si no se hubiese convertido en fotógrafo, habría encontrado con toda seguridad otros mecanismos para plasmar esa sensibilidad humana.
Un gran placer es sentarse a conversar con él. Cada frase parece estar envuelta de magia.
Estoy seguro que tendré la oportunidad de presentártelo.
Que siga trabajando duro y como él dice desde el respeto, buena entrevista. Saludos 🙂
interesante personaje, como todo en Brasil.