La capital balear no se libra de la tendencia de unir los tradicionales mercados a experiencias “gourmet” de primer orden. Te acercamos a cuatro de los mercados de Palma de Mallorca más emblemáticos donde productos de mar y montaña, recetas provenientes de múltiples culturas, y el buen hacer de diferentes chefs confluyen en espacios de ocio gastronómico que no debe pasar por alto ningún visitante.
Texto y fotos: Redacción ALTUM
Los mercados ocupan un lugar muy especial en el acervo gastronómico de esta ciudad mediterránea; reconvertidos, se han ido transformando en escenarios gastronómicos de primer orden, donde además de hacer la compra cotidiana es posible comer, cenar o tomar unas tapas.
Mercado de Santa Catalina, el sabor de la tradición
Santa Catalina es el barrio de moda de Palma. Situado cerca del puerto, en una antigua zona de pescadores, en sus calles se suceden los edificios modernistas, los restaurantes y establecimientos tradicionales. Uno de sus lugares más emblemáticos es el mercado, el más antiguo de la ciudad.

Bajo el paraguas de un edificio de principios del siglo XX, sus 50 puestos ofrecen sus especialidades: pescado, marisco, carne, embutidos, quesos, fruta, verdura… Además, existen tres bares que han convertido al mercado en un espacio foodie y que permiten a locales y turistas disfrutar de estos productos ya elaborados.
Mercat 1930, la renovación gastronómica

Palma renueva su oferta gastronómica de manera constante. Muestra de ello, es el Mercat 1930, abierto el verano pasado en el Paseo Marítimo de Palma. Con sus cocinas abiertas al público, este mercado gastronómico ofrece 16 opciones culinarias que van desde la cocina más tradicional a las propuestas más tradicionales.
Un espacio vivo donde se suceden los eventos culinarios: presentaciones de producto, semanas temáticas, catas, etc. todo en el mítico edificio Mediterráneo, reconvertido en mercado gourmet.
Mercado gastronómico San Juan, un must para los foodies
Los siete pecados capitales son el leitmotiv del mercado San Juan, otro de los espacios gastronómicos de reciente apertura en la capital balear y que corroboran que la gastronomía está muy viva en Palma.

Aprovechando el edificio modernista del centro cultural de S’Escorxador, este mercado está abierto todos los días del año hasta las 00:00 horas, un horario que se amplía los fines de semana.

Entre todos sus establecimientos, destacan dos: The One, un bar con preparados y cócteles y Cooking 4 people, ideado para que la gente pueda elaborar sus propios platos y unirse a diferentes actividades gastronómicas.
Mercat de l’Olivar, lo de ahora y lo de siempre
Desde su apertura en 1951, este mercado de abastos ofrece los mejores productos de la gastronomía local a sus compradores. Con un centenar de comercios, L’Olivar está especializado en productos frescos, de primera calidad y autóctonos.

L’Olivar es frecuentado por los vecinos que acuden a su compra diaria, pero también por los visitantes de la ciudad que encuentran, entre sus puestos, establecimientos gastronómicos que presentan bocados elaborados con los mejores ingredientes: sushi, gambas, ostras…

Una mención aparte requiere La Gastroteca, un espacio gastronómico, situado en la primera planta, con una cuidada decoración que selecciona cada mañana productos frescos y de temporada de los puestos para elaborar su menú. Además, el local ofrece actividades para grupos.