Comer en París sin pisar un restaurante

Proponer planes poco convencionales a nuestros lectores es algo que nos va mucho, por ello hemos buscado una serie de lugares especiales para que el visitante pueda comer en París sin pisar un restaurante. Se diría que lo que aquí sugerimos consigue al menos sorprender, y si no es así, la calidad de la comida, como es natural en la capital francesa, está garantizada.

Texto: Hernando Reyes Isaza
Fotos: Atout France

 

El abanico de estrellas Michelin es tan amplio como la oferta de restaurantes en París, y se tenga el bolsillo que se tenga, la gastronomía francesa es algo que no hay que perderse. Iniciarse en el arte del buen comer no tiene ningún guion establecido, y entre muchas razones, nosotros creemos en la autenticidad, en lo rompedor, y en esos aspectos y experiencias que marcan la diferencia a la hora de viajar yendo más allá de…

Chef à domicile

Gastronhoming Chef a domicilio

No es necesario ir al restaurante para probar los platos de las grandes cocinas. También se puede hacer venir el chef a su casa. Este concepto, que revoluciona las cenas en el hogar, brinda una gran emoción gustativa a todos los invitados. Desde la compra de los ingredientes hasta el momento de servir los platos, el chef se ocupa de todo. Una manera distinta de disfrutar de una cena típicamente parisina, sintiéndose en casa, evitando las notas discordantes, y relajándose.

La Belle Assiette , chef privado

Una buena idea para los que han optado por alquilar un piso para su estancia en París, o para los que reciben una invitación de amigos. Una excelente manera de agradecerles por su acogida. Todo lo que hay que hacer es conectarse, por ejemplo, al sitio web labelleassiette y seleccionar el menú elegido, con precios que van de 35 a 100 euros por persona. El chef se encarga de la selección de los productos, haciendo la comida e incluso sirviéndola.

Chef Privado de La Belle Assiette

Hay todo tipo de opciones: cocina exótica, molecular, cocina regional local… En invite1chef.com se propone participar en la preparación del menú en el marco de un curso de cocina.

Gastronhoming

Para ocasiones especiales, en Gastronhoming, François Marchenay y Pierre-Yves Tremintin se encargan de ofrecer una experiencia culinaria inolvidable. Los dos son diplomados del Institut Paul Bocuse. Uno es chef y el otro sumiller. Sus menús, refinados y sabrosos, se acompañan con una cata de vinos.

Convertirse en chef uno mismo

Les Commins

Si en lugar de contratar un chef, lo que se quiere es ser uno mismo el cocinero, París también ofrece opciones ya sea para una ocasión especial, por simple placer o para descubrir la gastronomía parisina en una velada original y festiva. Se visita el sitio web lescommis.com y se siguen los pasos. Hay que elegir el menú que más guste entre muchos diseñados por grandes chefs franceses. Un equipo de personas se hace cargo de la selección de los ingredientes de calidad para su receta y los envía a casa.

Caja con alimentos para cena de Les Commins

Todo llega en paquetes individuales envasados al vacío y con las cantidades justas para el menú. El paquete va acompañado de archivos de datos prácticos con recomendaciones de los chefs para evitar cualquier contratiempo.

Cook Angels

En menos de una hora, se pueden conseguir platos dignos de los mejores restaurantes. Algo parecido proponen Joy y Charlotte, las creadoras de Cook Angels, con el asesoramiento del chef con estrella Michelin Nicolas Beaumann con recetas accesibles a todos y los ingredientes medidos, pelados y cortados. Para una cocina más exótica, Cook’in the world propone dar una vuelta al mundo de los sabores sin moverse del comedor.

Entre lentejuelas

Lido Paris Merveilles
«Marveilles». Lido de París

Si hay algo típico de París son los cabarets y music-halls. Sus nombres resuenan desde hace décadas: Lido, Moulin Rouge, Crazy Horse, Paradis Latin… Todos ofrecen espectáculo y la combinación con cenas, y algunos incluso comidas.

Lido por ejemplo propone show y cena con dos entrantes, dos platos principales, copa de champán y media botella de vino por 170 euros, aunque hay más posibilidades, incluso una suite privada con camarero por 400 euros.

Moulin Rouge

El Moulin Rouge propone su Menú Toulouse-Lautrec en homenaje a quien mejor expresó en sus pinturas el ambiente de este local, a partir de 190 euros. Un poco distinto es Paradis Latin, el célebre cabaret parisino de la orilla izquierda del Sena, atribuido a Gustave Eiffel.

Celebración de Noche Vieja en el Paradis Latin

Aquí la restauración constituye una preocupación prioritaria. Las comidas se realizan in situ en una cocina laboratorio ultramoderna y siempre lista para preparar productos frescos. El menú es más sencillo y el precio a partir de 130 euros.

Cenar recorriendo el Sena

Bateaux Mouches

No hay nada más romántico y glamoroso que cenar o comer de crucero por el Sena, mientras se contemplan los monumentos parisinos. Con un ambiente como este y una buena mesa, es una ocasión maravillosa de combinar el placer de la boca y de los ojos. Muchas compañías ofrecen estos paseos, algunos de ellos con servicio de restaurante.

La Compagnie des Bateaux Mouches es la más conocida y ofrece la oportunidad de descubrir, mediante uno de sus cruceros, París por su avenida más hermosa: el Sena. Se puede reservar brunch los domingos, comida en un restaurante singular durante el fin de semana, o una cena romántica surcando el río cualquier noche. Los precios van de 50 a 155 euros.

bateaux mouches brunch
Brunch del Bateaux Mouches

Como propuesta muy especial, la compañía ofrece el menú “Sí quiero” para hacer una declaración de amor, una pedida de mano o una renovación de los votos matrimoniales. Se recoge a los invitados en limusina, son recibidos por el capitán y disfrutan de un lugar privilegiado en la proa del barco. En el menú se puede elegir entre cinco entrantes, cinco platos principales, surtido de quesos, cinco postres y varios tipos de vino y champán, además, café y coñac. El precio es 325 euros por persona.

Comer en un hipódromo

En Francia, el deporte hípico es una gran tradición. París y su región disponen de varios hipódromos que reciben las grandes citas hípicas nacionales e internacionales. Sus restaurantes panorámicos ofrecen un marco privilegiado para asistir a esos espectáculos deportivos.

Le Panoramique Paris Vincennes

Los aficionados, iniciados y apasionados por este deporte pueden disfrutar de una comida gastronómica y de una vista excepcional sobre la pista de carreras. Las experiencias son diferentes según la hora del día: ambiente eléctrico durante el almuerzo o atmósfera más íntima durante la cena. En el hipódromo de Paris Vincennes, está el restaurante Le Panoramique con menús entre 25 y 48 euros.

Disfrutar en una “guiguette”

Chez Gégène

Los bailes al aire libre en las orillas de la Marne, símbolos del París popular, han pasado a la posteridad y conservado su encanto gracias a los lienzos de Renoir. Guirnaldas, acordeón y pista de baile: las guinguettes, bares populares al aire libre, proponen una cocina tradicional para almorzar, cenar o incluso tomar un té bailando. Chez Gégène es un chiringuito emblemático de las orillas de la Marne. Mantel de cuadritos, ambiente musical, buena cocina… ¡todos los ingredientes para pasar un momento fuera del tiempo! Abre de abril a septiembre, hay comidas y cenas con baile en el fin de semana, música de acordeón, teclado y voz hasta las 2 de la madrugada.

Chez Gegene

El precio, todo incluido, con almuerzo o cena es de 45 euros. Un menú de ejemplo: Kir de vino blanco con grosella negra, Terrina de St. Jacques, Sopa cremosa de langosta, Pato tres pimientos, con puré de patatas con aceite de oliva y Galletas de mantequilla cremosa de Gianduja, acompañado de media botella de Burdeos.

Más información:

Atout France: es.france.fr/es

Turismo de París: es.parisinfo.com

Un comentario sobre “Comer en París sin pisar un restaurante”

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